Toda la verdad sobre el auténtico Martín Circo Martín

08 marzo 2007

Identidad

Miles de mails. Miles. Decenas de miles. Centenas. Centenares de miles de mails. Primero uno, luego otro, luego otro. ¿Están ustedes tontos o qué? ¿Acaso no han entendido nada?

Parece que la insignificante cuestión de mi "identidad" se ha convertido de repente en un asunto de estado. ¡Mi identidad! ¿Desde cuándo le preocupa a alguien mi identidad? ¿Les preocupó a ustedes mi identidad hace siete años, casi ocho, cuando mi vida experimentó el más brutal y cruel de los giros al convertirme en el ganador del mayor premio jamás concedido en la Historia de la Televisión? ¿Dónde estaban ustedes entonces, que ahora parecen sentirse dueños de mi vida y legitimados para establacer y programar el ritmo de mis intervenciones? ¡Despierten de una vez, imbéciles! ¿No han entendido nada?

¿Dónde estaban cuando, en mi último viaje a México, hace diez años, un escorpión mordió mi tobillo conduciéndome a un infierno lisérgico del que apenas he salido ayer por la noche? ¿Dónde estaban cuando mi madre me humilló en público ante mis amigos de la facultad desvelando innecesariamente que aún duermo con un bote de sales de baño bajo la almohada, como todos los niños? ¿Dónde cuando me oriné en la cama, muy pequeñito, al poco de cumplir los dieciocho, y el marido de mi madre apenas pudo reprimir su enfado sólo por que lo hiciera en la suya?

¿Quieren mis huellas dactilares? ¿Quieren muestras de ADN? ¿Quieren mi maldita cabeza ensartada en un palillo (más grande de lo normal)?

El domingo, 11 de marzo de 2007, todo se aclarará. Tal vez. Cuando la cuenta atrás llegue a cero. ¿Qué cuenta?

¡La cuenta, imbéciles, la cuenta!

23 febrero 2007

73.- Movimiento clandestino en gestación

Muchos de ustedes se preguntarán por qué he estado un tiempo sin frecuentar esta humilde bitácora con la periodicidad a la que les había acostumbrado (lo que, por un lado, demuestra mi teoría de que son fáciles de amaestrar y, por otro, otra cosa).

Pues bien, no se lo voy a decir.

Pero les anuncio que muy pronto lo van a saber. Lo quieran o no. Será inevitable que lo sepan, salvo que sean ciegos, sordos, cojos (esto no tiene nada que ver, pero me da pereza borrar) o tristes anacoretas recluidos en países no civilizados infestados por la difteria o semi regentados por un reverendo francés casado con una indígena y enloquecido por una extraña fiebre sin diagnosticar que le dispara la mirada y le sume en la melancolía.

Muy pronto.

21 febrero 2007

72.- Estreno de Concursante

El 16 de marzo es una fecha aciaga, como todos saben. El 16 de marzo es el día en que dos aviones se estrellaron contra las torres gemelas (sin incidentes), el día del golpe de estado de 1981 ó 1982, el día en que murió Marilyn, el día en que los nazis, más motivados que nunca, entraron al fin en Sebastopol y pasaron a cuchillo a toda la población sefardí, con gran quebranto para la población sefardí.

¡Y el 16 de marzo es el día del estreno de CONCURSANTE!

Para tratar de contener mi ira, he compuesto los siguientes versos, mientras asentaba el ánimo en un rincón del granero:

Concursante, Concursante,
has herido mis entrañas,
me pareces una araña
pequeña de las de antes.

Siempre que pienso en Leonardo,
siempre que pienso en Cortés,
les deseo que los pies
les ardan como yo ardo.

En realidad, he copiado los versos de un poema del siglo XIX del gran autor nórdico Sven Djevskt, de 165 libras de peso, desnudo, llamado "Angs ünd dein Mohvst", que significa, más o menos, "El Picor y la Nada". Es una traducción muy libre, porque yo no sé en qué lengua está y he hecho una adaptación por aproximaciones fonéticas que está gustando muchísimo.

08 febrero 2007

71.- Enlaces malditos...

... O, y esto sería mucho peor, podrían pulsarse los siguientes enlaces directos, lo que supondría cometer un tremendo, tremendo error:

1.- TEASER de Dirt Devil
2.- DIRT DEVIL

Nadie debería hacerlo, bajo ningún concepto.

06 febrero 2007

70.- ¡Plagio!

¡Hasta los cojones! ¡Estoy hasta los cojones!
¡¿Hasta cuándo, Rodrigo Cortés, vas a abusar de mi paciencia?! Quosque tandem abutere patientia nostra? Catilina, hijo de puta, estoy hasta los huevos de que seas mi negra sombra, fagocitadora y parásita, recogiendo las migajas que caen de mi faltriquera.
¡Me has plagiado! ¡Has vuelto hacerlo! ¡Usurpas mi personalidad y te suenas tu indescriptible nariz con ella! En estos momentos, a pesar de mi confesa aversión al cine en general y al patrio en particular (aversión española), sólo lamento no ser Fernán Gómez para clamar con solvencia un aullado y sincero "¡plaaaaagioooooooooooo!, ¡esto es plaaaaaaaagiooooooooooo!" A él, es de justicia reconocerlo, le saldría redondo.

¿Quieren ustedes creer que el hijo de puta de Rodrigo Cortés ha plagiado palabra por palabra el post número 57 de esta humilde bitácora para pergeñar su maloliente excreción "Dirt Devil", cortometraje que ha realizado como miembro del Jurado del festival cibercatódico notodofilmfest.com...? ¿Quieren ustedes creerlo? ¿Va a ser esta, acaso, la primera cosa que no se crean en su vida, malditos estúpidos desincronizados?

¡Plagioooooooooo!

Sólo espero que nadie lo vea, y Cortés, Catilina hijo de puta, fallezca sepultado bajo el peso de su propia ignominia. Sólo espero que nadie entre en notodofilmfest.com, busque la "Sala de proyecciones", entre en la sección "Películas del Jurado" y, después de escribir su e-mail, se descargue la versión en alta calidad (mejor la de 10 Mb, que se ve muy bien) de "Dirt Devil", su maldita creación robada, y la vea, y la disfrute, y la vuelva a ver y, esta vez sí, la entienda. Nadie debería bajarse tampoco la versión especial para iPod (es un detalle) que, en su infinito esnobismo, ha colgado, sólo para que, quien posea este infernal aparato, disponible en negro y también en blanco, disfrute de la gran calidad de su sonido y la electrizante música de Víctor Reyes, autor también de la banda sonora de "Concursante", muy recomendable. Sólo espero eso, y con eso, por tanto, me conformo. El corto está muy bien. A mí me ha gustado bastante.

¡Plagioooooooo!

Voy a ladrar mi rencor por las esquinas...

26 enero 2007

69.- Carta de un señor

Sobran introducciones... Así que me las ahorro.

(Maletilla31, desde España)
Estimado señor Circo:
Es usted un vil, un indecente, un indigno y un irresponsable, y me va a perdonar que le llame todo eso sin venir a cuento, pero es que soy político de profesión, y acostumbro, de un tiempo a esta parte, a comenzar así cualquier discurso, con carácter preventivo. Un reflejo. También me gusta comenzar las frases diciendo que "algunos de mis mejores amigos son homosexuales" y que "desde luego, no apruebo las dictaduras, pero". En fin, no me lo tenga en cuenta. Unos salivan cuando suena la campanilla, yo hago lo que puedo. Pero quede claro, antes de nada, que lo que ha dicho usted es una indignidad y una vileza moral, mientras que algunos de mis mejores amigos son homosexuales. Porque, ¿qué ha dicho usted, exactamente?, ¿eh?, ¿qué ha dicho? Es más, ¿quién es usted? Y cuando digo "¿quién es usted?", no me refiero a "¿quién es usted?" como cuando Foreman decía "¿Alí? ¿Quién es Mohamed Alí?", pero sabía quién era, y lo decía como si Ronaldinho dijera "¿Casillas?, ¿quién es Casillas?", pero sabiéndolo, retándolo, ya sabe, minusvalorando su imagen, sólo que no lo dice, porque Ronaldinho no es así, y ahora las futbolistas (algunos de ellos, los mejores, lo más homosexuales, muy amigos míos) no se meten con nadie, menos Alfaro, que sí se metía, pero era muy bueno fuera, y médico; no, cuando digo "¿quién es usted?" me refiero exactamente a "¿quién es usted?", sin ironía, porque sucede, señor Circo, que no sé quién es usted, lo desconozco por completo, me he metido en google queriendo divertirme y adelgazar y he escrito "circo" y "dieta del melón", tal cual, pensando en matar dos pájaros de un tiro o encontrar entretenimientos novedosos y diuréticos, y ha aparecido, en primer lugar, arriba del todo, este blog que, lo admito, no me he leído porque para qué, y he visto su nombre, y su perfil, y lo de Cortázar, y por eso, y no por otra cosa, le pegunto "¿quién es usted?", porque yo, lo que es yo, no lo sé. Pero no lo sé de "no lo sé".
Y eso que algunos de mis mejores amigos son homosexuales, se fijan en las cosas mucho más que usted y que yo juntos y quieren muchísimo a sus madres.

Eso para que vea y calcule.

Un abrazo sincero, señor Circo, se lo dice un demócrata.

Sobran conclusiones... Y me las ahorro.

09 enero 2007

68.- Una precisión

Creo que he de ser justo, no debo permitir que cunda la alarma injustificada, siquiera retrospectiva, vertiendo infundios o insidias sobre una pareja, por lo demás, de lo más simpática, como es (fue) la formada por Enrique y/o Ana.

En un post anterior, concretamente el número 66 (dos tercios de la Bestia), glosaba de la siguiente errónea manera un fragmento de la letra de la canción "Cállate, niña", incluida en la cara B del album entitulado "Canciones para los pequeños":

Yo quería a tu mamá.
Y también a tu papá.
Es mejor que sea así.
Calla, niña, no llores más.

Muchos, probablemente, pensaron: "la letra no era así, yo me acuerdo, sí, sí". Otros, posiblemente se dijeron: "esta letra es incongruente, no hay concierto directo entre las primeras frases y las siguientes, algo debe de ir mal". Bien, a los primeros he de decirles que están en lo cierto, sí, sí. En cuanto a los segundos, es verdad que la cita no es correcta, pero es de justicia decir que tales reparos bien calzan en la realidad de otras canciones sin por ello ser muestra de mala memoria, sino de escaso talento compositor. Pero sigamos...

Si bien es cierto que en un momento de la tonada se hace referencia directa a la mamá y al papá de Ana, que por lo visto murieron en similares circunstancias aunque no a la vez, los versos completos rezaban, en realidad, lo siguiente:

Yo quería a tu mamá.
Y también a tu papá.
Rezaré sólo por ti..
Calla, niña, no llores más.

Mamá duerme. Papá ya dormía. Pero yo rezaré sólo por ti. A tu papá y a tu mamá que les vayan dando por el culo. Y tú, en cualquier caso, cállate.
¿Entonces, amable lector, significa esto que mi memoria es flaca o mi mala fe manifiesta? Antes de desvelar la respuesta a este enigma, es conveniente aclarar que no es tal, pues ambas proposiciones no son en absoluto excluyentes y a menudo conviven con armonía en la práctica, como demuestra, por ejemplo, el habitual ejerecicio obediente de pretendidos guionistas cinematográficos oficiales y aun oficiosos.
Mi memoria, es cierto, erró unos centímetros el tiro, pero no falló por completo, pues no inventó nada, sólo amalgamó fragmentos de memoria en una composición sincrética y, por qué no, involuntariamente creativa. La estrofa en que ajusta con virtud el verso que originó el sexagésimo sexto post anteriormente referido ("es mejor que sea así"), se veía acompañada de las siguientes líneas, hermanas en la asonancia:

Nunca sabrás cuánto sufrió,
ahora ya duerme sin fin.
Es mejor que sea así,
cállate, niña, no llores más.

"Ahora ya duerme sin fin sería", en principio, una formulación deprimente y triste hasta el desconsuelo, pero no en este caso: tras un verso como "nunca sabrás cuánto sufrió", la idea de un sueño eterno debe antojársenos como deseable y procuradora de, cuando menos, alivio. Nunca sabrás cuánto sufrió. Nunca - sabrás - cuánto - sufrió. ¡Nunca sabrás cuánto sufrió! Tu mamá chillaba de dolor, Ana, pedía que la matáramos, apenas la entendíamos, tal era el efecto de la sangre encharcada en sus pulmones, pero el modo en que gritaba y se retorcía profiriendo lo que no podían ser sino blasfemias, Ana, sólo confirmaban nuestras primeras interpretaciones.

Quede así constancia de mi arrepentimiento al presentar a la encantadora pareja de Enrique o Ana como crueles proselitistas del suicidio colectivo. En realidad, sólo eran pofesionales entregados con ejemplar dedicación al ejercicio legal de la torura infantil. Sin necesidad de tocarlos, hollaban con tal eficacia sus mentes maleables, que su (nuestra) reparación es ahora tan quimérica como inabordable.

Afortunadamente.

08 enero 2007

67.- Una reflexión

¿Por qué ?

¿Eh?

¿Por qué?


07 enero 2007

66.- Enrique y Ana

Tengo un hermano mayor que yo. Un año mayor. Que yo. Es un hermano un año mayor que yo. También vive en España. Hoy ha venido a visitarme con su hijo pequeño. Por los Reyes. ¿Han dejado algo para mí?, me preguntó desde el quicio de la puerta, como el abuelo del que canta, pero poco, con un rostro sin ningún rastro de inocencia, al grano, con cierta impaciencia, como quien tiene asuntos más importantes que tratar en casa de los abuelos, por ejemplo, y no puede perder más tiempo del necesario. Claro que sí, Pablo, esto te va a encantar...

... Y le di una cinta.
Un cassette.
Un mussicassette.
De Enrique y Ana.
Sin envolver.
Claro.

Lo encontré el otro día en el fondo de una caja olvidada que llevo conmigo desde la infancia, en sucesivas mudanzas, sin haberla abierto jamás. Canicas, una peonza, el album de cromos oficial de la liga argentina 1981-82... Y "El disco para los pequeños", de Enrique y Ana. Para los pequeños. No puedo equivocarme. En Argentina también los escuchábamos. A ellos y a Parchís. Aunque Parchís prefería hacer giras por Méjico. Ellos sabrán. Sabrían. En fin...

Recuerdo "El disco para los pequeños". Enrique cantaba la cara A. Ana, la cara B. ¿Por qué se llamaban Enrique y Ana si cantaban por separado? Desconozco si sacaron más discos, pero "Las canciones de los peques" era, desde luego, un disco de "Enrique o Ana". A elegir.
La cara de Enrique era dinámica, alegre, optimista, insuflada de ganas de vivir: "Orzowei", "¿Te imaginas?", "Muy bien, Tomás", la típica alegría de vivir de los delgados y los que visten con petos brillantes. La de Ana animaba a cortarse las venas. Era increíble. Escuchabas la cara de Ana y pedías a tu madre Prozac para la merienda, te sumía en la más objetiva y profunda depresión, te obligaba a replantearte, con sólo cuatro años de edad, tu concepción cosmogónica del Universo como sistema ordenado y la transmutaba de forma inmediata y terriblemente eficaz en un páramo desolado invadido por la arbitrariedad, la destrucción, el nihilismo y la más honda e inconsolable pena...
Lean con atención estos simples versos:

Cállate, niña, no llores más,
tú sabes que mamá debía morir.

¿Creen ustedes que ésa es forma de empezar una canción? Debía. Debía morir. Tenía que hacerlo. Cállate. Y seguía...

Yo quería a tu mamá.
Y también a tu papá.
Es mejor que sea así.
Calla, niña, no llores más.

¡Pero bueno!, ¿es que el papá también se murió? ¿Y es mejor que sea así? No lo menciona de forma explícita, pero es obvio que ambos se retorcían de dolor en el lecho, clamando por que alguien los rematara, chillando que no soportaban el dolor. Por eso es mejor que sea así. Y, sobre todo, ¡¿calla?!... La niña, la pequeña Ana, varios años antes de seguir los pasos de Drew Barrymore, cantaba con un desmayado hilillo de voz como si su vida estuviera a punto de extinguirse y su corta existencia no tuviera objeto, como si mereciera la muerte y lo supiera...
Yo no lloraba, pero deambulaba en silencio por la casa, con la mirada perdida, como un boxador sonado, fijándola ocasionalmente sobre el rostro de mi madre como preguntando: ¿por qué?, y me sentaba a la mesa, exangüe, muy lentamente, dispuesto a comer muy poco porque, en realidad, ¿para qué?...

Y Ana cantaba ¡ocho canciones! Todas ellas objetivas invitaciones al suicidio. Otro día comentaré alguna más, porque las he he escuchado mucho últimamente, estos días, tal es mi estado de ánimo.

Espero que mi sobrino las disfrute, si es que sabe qué demonios es una cinta de música y no trata de meterla en la tostadora. Así no volverá a visitarme nunca, nunca, nunca... Creí que las señales eran claras, pero está claro que mi hermano no ha sabido interpretarlas.

Es mejor que sea así.

06 enero 2007

65.- Los Reyes son los padres

Se me ocurren diferentes opciones para alcanzar una verdadera definión del término "epifanía", y ninguna cabe en un día como éste, en que he recibido la siguiente misiva de un tal Sex_bomb#9, un español prescindible más entre los afincados en Chile.

Aunque me he sentido tentado de no hacerlo, he eliminado algunos detalles del mensaje original que permitirían su inmediata, vergonzante, identificación.

Estimado señor Circo:
Mi nombre real es (...), trabajo como director general de la empresa de telefonía (...), y actualmente vivo en Chile -desde hace cinco años, en realidad-, debido a (...) y a (...), aunque casi no lo logro por (...) en el último minuto. Afortunadamente, actualmente me siento (...), y ni siquiera he tenido que recurrir a los típicos objetos grandes en forma de pera. Sigo con gran interés su blog prácticamente desde el inicio, cuando un amigo común (de él y mío) me recomendó visitarlo, convencido de que se trataba de una genial invención. Pronto tuve la oportunidad de corregirle: Enrique -le dije-, creo que estás en un error, y sabes que te lo digo desde el cariño. Tal vez el blog sea una invención -proseguí-, no lo niego, pero en absoluto es genial, y sabes que te lo digo desde el cariño. Pero te lo digo y te lo digo. Y luego le dije que (...) y que (...), pero no le molestó ni un poquito, lo que me dejó admirado y un poco decepcionado.
El suyo fue uno de esos puñetazos propinados desde el afecto. Hay gente que es capaz de hacerlo, y Enrique lo es, de eso no hay ninguna duda. Es una persona despierta y poco dada a la obediencia ciega de sus propios automatismos. Casi siempre devuelve los golpes dos horas después, y con una sonrisa armónica en su dulce rostro. Recurrió a la violencia porque le pareció lo correcto para ambos, pero no permitió que la emoción tiñera sus actos. Dios le bendiga.
Yo, por mi parte, le golpeé, le golpeé y le golpeé hasta dejar sus rostro prácticamente irreconocible. Parecía una sandía madura partida por la mitad, una sandía mediana, ni pequeña ni muy grande, pero no partida por la mitad con limpieza, no, sino más bien como si la hubiera empezado a devorar un perro pequeño y la hubiera dejado a medias porque se hubiera dado cuenta de que tenía algo que hacer en otra parte. Así dejé su dulce rostro. Porque me dejé llevar por la emoción.
Él hubiera hecho lo mismo, pero una hora después y sonriendo, como quien hace un favor. Porque él domina sus emociones. Dominaba. Dios le bendiga.
El caso, señor Circo, es que gracias a él -y no me distraigo más- pude conocer la existencia de su interesante blog, probablemente inventado, aunque hasta el preciso día de hoy no había reunido el valor preciso (y eso que es muy poco) para enfrentarme al teclado de este, mi ordenador, y, de paso, a usted, Dios le bendiga.
Empiezo, en cierto modo, y así pues, de nuevo este mensaje, entonces, permita que así lo haga. Permita que así sea... Y tal. Buf...

Estimado señor Circo:
Detesto todas y cada una de las líneas que inundan su pestilente (y, seguramente, inventada) bitácora, detesto cuanto usted es, y lo que es más importante, destesto con un sentimiento intenso, profundo y sincero, cuanto representa; detesto, sí, su prosa, detesto su envenenado fondo de ponzoñoso rencor, detesto su estilo perifrástico y, sin embargo, vulgar, y detesto, por encima de todo, que haya que leerlo de abajo a arriba.
¿Por qué hay que leerlo de abajo a arriba, maldito hijo de puta arrogante y condescendiente, por qué, por qué hay que violar las leyes más elementales de la lógica ordinal para repasar por completo un texto que, a la postre, hace injustificado el esfuerzo de virar, siquiera, por unos minutos, el sentido común de la interpretación consciente?
Porque si es por algo, sí, pues se lee y lo que sea, pero si no es por nada, si es arbitrario, si es bajo el auspicio insoslayable del único motor sordo, ciego, mudo del más puro y (afortunadamente) gratuito nihilismo, entonces, señor Circo, permítame que le indique una ruta muy precisa, a usted y a todos sus familiares en primer grado (ascendentes y descendientes), y de algunos más entre el resto de parientes, una vez consideradas individualmente sus circunstancias, y de todos los vecinos que en su calle son. Y cuando digo vecinos, me refiero, como es natural, no haga que explique lo evidente, a vecinos y vecinas, no necesito incluir una estúpida y hedionda arroba donde los próceres del correcto pensar me indican para incluir a las mujeres en el capítulo de los (las) más cretinos (cretinas) entre quienes habitan los por seguro infectos agujeros que conforman la arquitectura de su (seguramente oscura) calle, hijo de puta arrogante y condescendiente, y se lo digo, esta vez sí, desde la paz de espíritu que me confiere el largo y reparador tiempo que me ha llevado completar esta (decididamente subordinada) frase llena de adverbios y mérito, tiempo que ha permitido que se enfríe mi ánimo inicialmente atribulado y actualmente sumido en el simple desconcierto...
Recuerde, señor Circo, que una severa degradación del carácter es compatible con la dirección y publicación de un blog, pero en modo alguno es preceptiva.
Por otro lado, considero todo lo que en él se glosa como estrictamente cierto, sin ningún lugar a la duda. Aunque sólo ahora me doy cuenta de ello. Lo que me lleva a otra interesante cuestión, que dejaré para otro momento, pues está plagada de metáforas marítimas que requerirían de una precisa contextualización para la que en este preciso instante no me siento preparado.

Feliz día de Reyes, señor Circo. Es usted libre de creer en lo que le dé la gana, pero como me lo encuentre por la calle solo, le pienso dejar las rodillas con doble bisagra.

Atentamente,
Sex_bomb#9

He transcrito en su totalidad el mensaje del amable lector por considerarlo bien escrito, sin suntanciales errores ortográficos y/o sintácticos. Y es el primero en meses.

Feliz día de Reyes.

01 enero 2007

64.- Asco de Año...

¿Han celebrado las Navidades?
Yo no.

La Navidades se celebran en familia. Yo no la tengo.
La tengo, en Argentina, pero la abandoné hace tiempo. No podía fiarme de ellos. No podía fiarme de nadie. Una madre, dos hermanos pequeños. Muy pequeños. Mucho más que yo. Hijos de un matrimonio al que nunca me opuse porque nunca me importó. La vieja podría ser su abuela. Cuando ellos tomen la comunión ella estará muerta. Y yo. Por lo del concurso. Llevo muerto casi ocho años.

Y lo he visto.
Lo peor es que lo he visto.
Lo he soñado, esta noche.
No he tomado las uvas. En Madrid todos gritaban, y cantaban, y vomitaban al unísono. Yo puse mi colchón contra la ventana y me tumbé en el suelo. Como cada año. Y soñé. Lo soñé.
Soñé que "Concursante", la película maldita que originó, a su manera, la inútil irrupción de esta bitácora, la bestia negra que atormenta mis pesadillas y mancilla mi dignidad con su sola existencia, el isulto filmado que pronto será excretado para su pública fagocitación, tendrá ÉXITO.
Tendrá éxito. La verá mucha gente. Triunfará. La crítica dirá que psé, pero la gente, dormida, disuelta en la inconsciencia de la masa, no querrá escuchar. Espectadores aborregados que se creerán inteligentes por ver una pretenciosa película en que se emplean polisílabos, mis polisílabos. Aunque no entiendan nada, creerán que sí.

Y "Concursante" ganará dinero, mi dinero, mis premios, los que yo merecía...; sus productores se enriquecerán, sus coproductores se coenriquecerán, su guión, mi guión, será alabado como diferente y original. Y nadie sabrá que la historia es mi historia. Lo he soñado...

Nadie recordará mi nombre. No, nadie recordará mi nombre.
Veré la insultante sonrisa de Leonardo Sbaraglia en los telediarios, escucharé entrevistas en que Rodrigo Cortés se atribuirá mi invención. Y él sonreirá poco y torcido, fatuo, engreído, recordando el día en que me engañó. Y yo no. Ni siquiera encontraré una esquina sucia donde ladrar mi rencor.

Feliz Año para todos.
Feliz 2007.

Hijos de puta.

22 diciembre 2006

63.- ¡La edición argentina!

La recuerdo. Tuve una. La perdí.

Me refiero a la edición argentina de "El año del escorpión". La primera edición. Hubo veintitrés.
Se llegó a pagar un auténtico dineral por una de esas primeras ediciones, actualmente tan cotizadas como algunos incunables que ustedes saben. Sólo se tiraron dos mil ejemplares. La editorial no confiaba demasiado en el libro. La segunda edición fue de veinte mil. La tercera, de doscientos cincuenta mil. Pero sólo hay dos mil ejemplares de la primera, con un defecto característico en la tercera línea de la página 185, ustedes saben bien a qué me refiero, no merece la pena insistir en ese desternillante punto.

He firmado ciento cincuenta ejemplares de esa primera edición, ya saben por qué. Actualmente cuestan unos 25.000 dólares, ni siquiera se encuentran en e-bay.

Pablo G., uno de los traumatizados lectores argentinos de este humilde blog, ha enviado la foto de una de sus copias (por el estado de su lomo, se hace evidente que ni se ha asomado a su interior), firmada por mí hace seis años en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Lo recuerdo perfectamente. Yo iba de gris y los carabineros iban de azul. La carrera fue memorable.

Aprecio que sea usted capaz de completar el cubo de Rubik, estimado Pablo G., pero no es necesario que lo exhiba obscenamente ante la audiencia semianalfabeta que frecuenta este humilde blog. Agradezco, no obstante, que en la foto no se incluya la imagen de ningún molino.

En cualquier caso, no me mande más.

19 diciembre 2006

62.- La oscuridad

La oscuridad.

Formará parte de mí hasta el día de mi muerte, que espero próximo, un día me tocó, sin preguntar, y su huella profunda se adjudicó un rincón de mi cuerpo. Y de mi alma. Para siempre.

EL AÑO DEL ESCORPIÓN

Segunda Parte. Capítulo IX

Es la boca del estómago en forma de rabia. Un sentimiento crispado que electriza mi piel de la peor manera y me carga de fuerza física de la peor clase. Tengo un agujero bajo mi plexo solar, puedo sentir los demonios penetrándome, alineándose ordenadamente en un festín en forma de túnel, conminando a seres innombrables a unirse al banquete en un aquelarre lleno de facilidades. Soy un receptor de radio y mi estómago sintoniza para ellos su música favorita, en mitad de la noche, hay más demonios cuando muere la luz, en la oscura soledad de la vigilia, cuando otros duermen. Como un imán atraigo la rabia y la autocompasión, condenándome voluntariamente al placer desviado del sufrimiento, alimento de comensales invisibles que me observan desde el techo y sazonan a su gusto. Iluminado por un flexo que me aísla como una metáfora, trato de hacer cuentas, incapaz de cuadrarme a mí mismo. Mientras, Laura duerme. Algo va mal. Algo va muy mal y ni siquiera es algo solapado que verá la luz de forma dramática en el futuro. Lo más estúpido de todo es que está claro qué va mal, cuál es nuestro problema y lo atrapados que estamos, lo atrapado que estoy yo, haga lo que haga. Pero aún no quiero ver nada, no estoy dispuesto a enfrentar nada y ser responsable de mi propio dolor, así que descargaré mis espaldas sobre el plusmarquista nacional de insultos-valla, delegando en él mi reacción. Pizarro hará lo que deba hacer, llamará por teléfono a otros asesores, colaboradores, a quienquiera que deba, hará lo que quiera que hagan los abogados, hoy mismo; que sumerja su cuadrada cabeza en una pantalla plana con conexión a internet, que consulte estúpidos y gruesos libros empapeladores de paredes, que visite y convenza a los responsables fiscales del maldito concurso, que busque, pida, exija y ruegue, debe intrigar, averiguar, tratar de negociar la renuncia a premios, una salida sensata de esta caverna en que alguien me encerró sin pedir permiso ni perdón. Hará lo que tenga que hacer con tal de que no lo haga yo; hablará con unos y con otros, especialmente con otros, si es necesario. Los abogados saben hacerlo, son el peor tipo de especie después de los violadores y los periodistas, desalmados y enteramente confiables. Los abogados saben hacerlo.

Publicado bajo licencia de Havkemore Publishings, © HavBok 2001

14 diciembre 2006

61.- Delirante... Fotogramas

¿"Delirante"?..., "¿demencial diversión?",...

... infamantes epítetos vertidos por la revista Fotogramas para un blog, humilde, lo admito, pero de vocación radicalmente honesta.

Una de las fieles (ella sabrá por qué) lectoras de esta humilde bitácora me ha hecho llegar esta foto junto con una lata de galletas de mantequilla del convento de las Dueñas, en Salamanca, acompañada por una absurda felicitación que demuestra sin duda que escribo esta columna en vano, ya que es evidente que el grupo de seguidores de esta humilde ventana al mundo está conformado por un ejército de víctimas de la LOGSE en situación terminal, y no han sido capaces, una vez más, de interpretar correctamente nada de lo que mi trémulo cerebro vierte con fatal periodicidad en este larguísimo pliego virtual.
¿De verdad alguien cree que debo ser felicitado por semejante oprobio?

Por lo visto, algún eunuco cerebral travestido de periodista ha decidido que este blog (humilde, lo admito, pero bla, bla, bla...) forma parte de la promoción de "Concursante", de Rodrigo Cortés, producida por lazonafilms y Continental, coproducida por Nephilim y Castelao, con TVG como productor asociado y la colaboración de TVE, la Xunta de Galicia y la Junta de Castilla y León, con el gran Leonardo Sbaraglia como protagonista, magníficamente secundado por los espléndidos Chete Lera, Miryam (que no Myriam) Gallego, Luis Zahera, Fernando Cayo y Myriam (que no Miryam) de Maeztu, "Concursante", decía, con fotografía de David Azcano, música de Víctor Reyes, arte de Antón Laguna, montada por Guillermo Represa y Rodrigo Cortés, con vestuario de Cristina Rodríguez, "Concursante", de próximo estreno en los primeros meses de 2007, "Concursante", película detestable donde las haya (puedo afirmarlo con la insobornable libertad que me concede no haberla visto), y ha decidido (el eunuco cerebral, no vayan a perderse ahora) hacer una reseña en una de esas revistas que, por alguna razón, se autotitulan cinematográficas, pero se recrean en mostrar quirúrgicas imágenes de actrices, ocasionalemnte actores, en trance próximo a la desnudez, con la leve intercesión de los más breves paños.

Algún periodista apesebrado, si no directamente comprado, como es costumbre en los tiempos que corren, por lo visto se ha asomado (atravesado) a mi (humilde) bitácora y ha decidido que ha sido (la tal bitácora), tal vez, elaborada por un equipo de guionistas alcoholizados y rigurosamente imbéciles y un mono amaestrado, con la espúrea intención de entretener y divertir al aborregado ciudadano medio, como si tal cosa fuera posible en el festival de estímulos idiotizantes en que se ha convertido este pequeño y mil veces finado planeta.

Y, para rematar la incalificable provocación, incluye una perfectamente evitable foto del insoportable Leonardo Sbaraglia, pertrechado por una (ésta sí perfectamente calificable) sonrisa, excesiva e imbécil como el lector medio (usted mismo), que parece demostrar al fin que quiere ser Tom Cruise o al menos gusta de regalar espejos, peines y gatos indiscriminadamente. Sólo lamento que, al nacer, no se comiera su propia placenta, cosa que evidentemente sí hizo Rodrigo Cortés, perpetrador del guión (es un decir) y dirección (postal, seguramente) de "Concursante: la excreción", como se hace evidente al ver que su deforme cabeza apenas ha sabido liberarse del amnios natal primigenio, dato perfectamente certificable por su olor.

Ahora no dejaré de recibir estúpidos e-mails de innecesarios lectores planteando toda suerte de dudas o enviando irritantes mensajes de ánimo.

¡Gracias, Fotogramas!
La próxima vez que tengan la menor tentación de referirse a este humilde profesor de Historia de la Economía (despedido, eso sí) o a cualquiera de sus investigaciones en curso, opten mejor por uno de esos encantadores artículos en que visten a jóvenes actores de blanco y los cuelgan de un andamio.

Por favor.

08 diciembre 2006

60.- Con un sorbito de champán

Se acercan. Estas fechas. Tan señaladas.
Fechas de amor. De buenos propósitos. Y de regalos.

Me gustan estas fechas. Tan señaladas.

Pero ya no creo en el amor. Sólo albergo buenos propósitos hacia mí. Y desconfío de los regalos.

Recibí muchos hace algún tiempo, ¿recuerdan? Varios coches, una gran casa, colecciones de grabados, trajes, equipos de música, películas, una moto, ¡un yate! Una avioneta. Regalos. Valorados en 3.000.000 euros. Tres millones. 500 millones de pesetas. De las antiguas pesetas. ¿Qué haría usted con 500 millones de las antiguas pesetas en estas fechas tan señaladas?

Eso hice yo.

Pero me gustan los villancicos de Bing Crosby en las tiendas de joyas, los polvorones a granel en los colmados y las luces blancas en los árboles del extrarradio, donde los pobres dicen que ahorran para cuando vengan mal dadas. No haré ningún comentario sobre esto.

Desconfíen de todo aquello que adquieran sin necesidad de disciplina. Desconfíen de pretendidos logros obtenidos sin esfuerzo. Desconfíen de todo aquello que les aseguren que es gratis. Nada lo es. Lo afirmo responsablemente.

Desconfíen de los regalos.
Y dejen de enviarlos.
Maldita sea.

06 diciembre 2006

59.- El despacho de Edmundo

En ocasiones nuestro entorno nos define; en ocasiones sólo señala aquello de lo que tratamos de escapar...
El entorno de Edmundo Figueroa es orgánico, como lo es él, vivo, palpitante, la prolongación lógica de su carácter.

Uno comprende el concepto de entropía al asomarse a las paredes de su despacho, apenas visibles entre tanto trasto y legajo. Oscuro, de espíritu subterráneo, en ocasiones alguna fuente luminosa, casi indefensa, logra abrirse paso entre el caos dibujando sinuosos caminos de luz que apenas mejoran nada.
Pero el suyo es un desorden armónico. De algún modo indefinible, lo es. Nada que suene a contemporáneo tiene lugar en esa casa. Ni el papel de sus paredes, ni el sonido de su teléfono, ni su madre, de unos seiscientos años de edad.
El despacho vierte el desprecio del propio Figueroa por cualquier convención o necesidad impostada. Huele a linotipia, a pavesas flotantes, a una era anterior a la televisión.

Echo de menos el papel viejo, pero no la realidad.

Nunca volveré a ese despacho. Nunca. En ese despacho uno despierta, y no quiero volver a hacerlo.

04 diciembre 2006

58.- El catering del Club Bilderberg

No he avisado. No podía hacerlo.
Deben disculparme, pero no podía poner en peligro la operación.
Quince días inopinadamente infiltrado, casi por casualidad, en una pequeña asociación hostelera relacionada de forma circunstancial con el Club Bilderberg. Quince días en Canadá. Una empresa de catering, NiceMeal Inc., que hizo fortuna a mediados del siglo pasado especializándose en productos láteos y encurtidos, ha sido en esta ocasión la encargada de servir los canapés de las reuniones de tarde de los miembros del Club en la última reunión al norte del continente americano.

He sido camarero, quiero decir.
Pero he asistido a dos reuniones del Club que mueve algunos de los hilos fundamentales tras la fachada de los organismos internacionales conocidos. Aunque no son los grandes, verdaderos, cruciales hilos. Nadie a quien puedan poner cara los mueve. Si oyen hablar de una organización, un rostro, un nombre, desengáñense: es la tapadera de alguien. Los verdaderos conspiradores en la sombra son desconocidos, eluden sistemáticamente la vida pública y se sitúan conscientemente lejos de cualquier foco de atención. Disponen de los peones, marionetas, más enormemente ricos, enormemente poderosos, que puedan imaginar..., ese gran banquero que tiene usted en la cabeza, ese poderoso macroempreserio que no deja de ensanchar la capacidad de acción de su holding y parece obsesionado por poseer el monopolio de aquellas divisiones que adiestran a la opnión pública..., no son más que marionetas con pocos intermediarios, cercanas a la cima de la pirámide, pero al fin servidores útiles y entregados, obedientes, simples albaceas de los verdaderos y anónimos dueños del mundo.

Algo que he aprendido es los dos días de reunión, con una bandeja en la mano, llevando cafés y recogiendo copas vacías de cristal perfecto, es que el selecto grupo de políticos, empresarios, banqueros y poderosos en general que componen el Club Bilderberg, no acude a las reuniones para diseñar los planes de la siguiente temporada otoño-invierno, sino a recibir instrucciones. Pulula por los hoteles y los palacios como libélulas impersonales una curiosa patulea de seres grises con aspecto funcionarial, casi siempre con las misma gafas, en torno a los 35 años, con maletines repetidos en sus manos. Parecen secretarios, su aspecto es el de tristes jefes de gabinete sin iniciativa y con tristes ambiciones de poder frustrado, como los contables subterráneamete rencorosos que amasan restos de decimales en lejanas cuentas, soñando con la traición... Son, en realidad, los verdaderos aunque circunstanciales poseedores de la verdad, transmisores de las reales instrucciones, los portadores del pliego de medidas que los poderosos deben recibir e, inmediatamente, aplicar.

El poder en la sombra no acude, no abandona su lugar en la oscuridad. Envía su cohorte de intermediarios sin alma, y los banqueros, los políticos, los reyes, los empresarios, un selecto grupo de periodistas y, en esta ocoasión, por vez primera, de cineastas, obedecen. OBEDECEN.

Quince días infilrado en una triste empresa de catering, formándome para el impecable desenvolvimiento de mi sumisa labor como sirviente útil durante un único fin de semana. Cacheado a diario, cada mañana, registrado cada hora... He conseguido varios rastros, pero no regreso con fotos, ni documentos, ni huellas, ni pruebas... SALVO UNA, QUE CONSERVO Y CONSERVARÉ COMO ORO EN PAÑO Y SERÁ MI GARANTÍA DE VIDA DURANTE LOS PRÓXIMOS DIEZ AÑOS, y de la que, por el momento, no hablaré...

No regreso con fotos, pero mi cabeza, irregistrable, incacheable, insobornable, pues ya nada espero, alberga un par de secretos útiles que tal vez eclosionen antes de lo esperado como un tronco del Brasil.

Y el sueldo era bueno.
Podré comprar otra aspiradora.

17 noviembre 2006

57.- Aspiradora

36 euros. Oferta del MediaMarkt. Sin bolsas. Las aspiradoras ya no tienen bolsas. Para ahorrar.
Ahora tienen un filtro, y hay que lavar el filtro, todos los días, cinco minutos bajo el grifo, lavando el filtro, frotándolo bien, eliminando cualquier rastro de pelusa o suciedad, para que no se atasque, en el futuro, el filtro. Para ahorrar. Después hay que secarlo, el filtro, y no se puede usar en 20 horas. Si se cae tierra del cactus en la moqueta después de pasar el aspirador, ya no se puede pasar el aspirador, y hay que agacharse y cogerla con las manos, como antes de tener el aspirador, para ahorrar. Al día siguiente, el filtro está seco, pero a veces no. Depende del tiempo. Los filtros duran seis meses. Hay que lavarlos todos los días, bajo el agua, cinco minutos bajo el grifo abierto, secarlos, esperar y cambiarlos a los seis meses. En MediaMarkt no tienen filtros, hay que buscar un servicio técnico para marcas fugaces y rezar, cada seis meses. Si resiste el motor. De la aspiradora.
El motor suena, suena muchísimo, hace un enorme, estruendoso, irritante e insoportable ruido que enmascara, no obstante, el del extractor de humos del restaurante de abajo. No soporto el ruido del motor. Desconozco su potencia, pero tal ruido indica un gran consumo eléctrico. Eso espero. Pero ya no gasto en bolsas.

36 euros. Oferta del MediaMarkt. Una ganga.
Voy a mandar a tomar por culo la aspiradora ya mismo.
Para ahorrar.

08 noviembre 2006

56.- La discreta sensatez de los ignorantes

Hoy me han reconocido por la calle. Hacía años que no sucedía.

Siete años atrás fue algo común, cuando mi rostro era familiar por los periódicos, las revistas, los telediarios. Recuerdo aquellos días sin añoranza. Ánimo, me decían, a por ellos, usted puede, estamos con usted... Palabras vacías. Me miraban, me daban palmadas en la espalda, me sonreían, me escrutaban con curiosidad. Alguien se hizo una foto a mi lado, un recuerdo junto a un muerto. De algún modo percibían que todo acabaría pronto. Tal vez por eso alguien decidió matarme. En la película. Tal vez así es como sucedió.

No fueron días felices.
Un final retransmitido en directo no tiene nada de festivo, aunque haya quien salte y agite las manos tras la escena de un desahucio si sabe que hay una cámara cerca. El síndrome de la conexión en directo. Algunos saludarían en su propio funeral.

Hoy han vuelto a reconocerme. Una mujer mayor, casi atractiva, discreta, como las madres de los demás. Cuando quiera, puede pasarse a por el abrigo, señor Circo, me dijo.
Mañana mismo, respondí, sin detenerme. Su marido es el dueño de la tintorería.

Pronto llegará el frío.
Hacía siete años que no sentía tanto.

07 noviembre 2006

55.- Hombres de gris

Siempre detrás de mí, acechando como buitres. Abrigo gris, corbata gris, sombrero gris, extraídos de una época insensata y equivocada. Centuriones mercenarios de las sombras.
Están en todas partes. Ni siquiera se ocultan. No necesitan hacerlo. Esperan en el coche, detrás de un periódico, pegados al reflejo esquivo de un escaparate.

Me miran. A veces, me sonríen.
Es cuando de verdad siento miedo.

Escucho chasquidos en mi teléfono, respiraciones, tonos, subtonos, infratonos... Cuando les veo, el sol me molesta. Les odio por eso. Necesito refugiarme en la oscuridad, como los insectos, como las lombrices que se ocultan de los cuervos.

Así es como me hacen sentir. Y les odio por eso.
Pero no les temo.
Ya no.

54.- Un amigo

Esta mañana me he encontrado con José Carlos García Bellido. Un amigo.
Un amigo de la infancia.

En realidad, nos conocimos cuando ambos teníamos 22 años, y él 25, pero para mí eso es la infancia. Una infancia que añoro y detesto a la vez, con un pequeño desfase inapreciable.
Te veo gordo, enfermo y acabado, me dijo. Así, sin pensar. Le miré fijamente a los ojos y vi que no tenía maldad. Sencillamente no pudo evitarlo. Me miró y su cerebro excretó esa conclusión inmediata, inequívoca, incontenible. Sencillamente dijo la verdad.

Por supuesto, le partí la cara.
Cuando quiera que alguien me diga la verdad, lo notará enseguida porque se lo haré saber personalmente.

Imbécil...

31 octubre 2006

53.- ¡Fin de la dieta del melón!

Inanes lectores de este humilde blog:
Hoy (ayer, en realidad, a las 12 de la noche) ha concluido la ardua, dura, exigente y muy perjudicial dieta del melón, 40 días (con sus noches) sometido exclusivamente a la ingesta de melón (y agua) sin otra excepción que la carne, el pescado, los farináceos en general y los dulces en particular, y otras frutas, claro, 40 días (con sus noches) de lucha conmigo mismo, contra mí (gomismo), de puesta a prueba de mi voluntad y capacidad de sacrificio, de sufrimiento, de resistencia...

Por supuesto, ahora debo a someterme a una semana de adaptación, siete días entregado a un plan tan o más riguroso que el de la propia dieta, en que debo esforzarme en comer cordero y patatas, pero sin oler estas últimas. ¿Podré lograrlo? Sólo Dios lo sabe. La tierra prometida está reservada a los más obedientes y gregarios, por eso Moisés, sin vacilar, llamaba hijo de puta a Josué desde una duna, mientras éste extendía la noticia de su muerte.

25 octubre 2006

52.- Notodofilmfest o el final de todo

Navegando por internet de forma ociosa (lo admito: yo navego ocioso por la Red, no tiene sentido mentirles, especialmente a ustedes, que me dan igual), me he topado con una noticia (llamémosle así, y por qué no) que ha hecho saltar de forma violenta todas las alarmas y luces rojas de mi (admito que escaso) sentido común (y basta ya de parentesis).(Ya).

El director Rodrigo Cortés, débil mental hasta la exasperación, como creo que se ha podido certificar de forma objetiva en esta humilde bitácora (sin ir más lejos), y no dudo que en otros foros (cualesquiera que éstos sean), ha sido seleccionado como miembro del Jurado de uno de los festivales más prescindibles y memos de la Red: el notodofilmfest (inevitablemente patrocinado por una firma de whisky). Sé que, dada la naturaleza del festival, sin duda estupidizante e ideado para propiciar la hipnosis funcional de los jóvenes sin formar, podría considerarse casi coherente la inclusión del inane director como miembro, siquiera provisional, de su plantel, pero incluso en un certamen tan objetivamente autodevaluado como el notodofilmfest, que se vanagloria en presentar piezas de breve duración, sin duda sabeedores de que se dirigen a una generación que no es capaz de retener más de ocho palabras seguidas ni atender a un punto concreto (salvo sus propios genitales) durante más de tres minutos, resulta censurable y difícil de entender su decisión de malograr de forma definitiva su pretendido prestigio relacionándose de forma voluntaria con un ser absurdo y difuso como es el señor (llamémosle así, y por qué no) Cortés.

Resulta evidente que el nuevo director del festival (Santiago Tabernero) no conoce a Rodrigo Cortés en persona. Y si lo conoce, resulta evidente que se trata de una persona de gran tolerancia y/o nulo sentido del oído.Y si oye bien, es evidente que padece algún tipo de imbecilidad benigna. En cualquiera de los tres casos, le sugeriría la lectura completa de este blog, de abajo arriba (así se leen los blogs cronológicamente, no es culpa mía, a mí también me molesta, mi cerebro no está preparado), desde el post número uno hasta éste mismo. Y cuando digo "número 1", quiero decir abajo, abajo del todo, bajando abajo del todo, lo que es abajo, dándole al cursor y llevándolo abajo; allí puede leerse el post número "1". El primero. El uno (1). Luego, más arriba, pero un poco más arriba, enseguida, sólo un poco más arriba, viene el "2". Luego, el "3". Y así ad infinitum o, como podría considerarse (y por qué no) más exacto: ad nauseam.
Como, al margen de lo opinable, los posts están numerados siguiendo la grafía árabe habitual en occidente (me pareció lo más oportuno), es probable que incluso las víctimas de la ESO puedan comprender la lógica interna que estructura su orden, muy parecida, en la práctica, a la forma habitual de contar manzanas.

Desde luego, esta (humilde) bitácora no está dedicada a la figura (definámosla así, y por qué no), de Rodrigo Cortés; es una bitácora seria, yo mismo soy un hombre serio (especialmente desde que, hace ya más de dos años (siete), perdí todo motivo para sentirme bien o ser, en general, feliz), pero de su lectura (la del blog, y por qué no) se infieren determinados rasgos de su carácter que, por ser justo, no sólo adornan su (llamémosla así) figura (la de Rodrigo Cortés), sino la de otras personas relacionadas con él, como, por ejemplo, otras personas, y otras, que han convertido mi vida, ya de por sí complicada, en una suerte de via crucis vagamente fragmentario y vagamente profano del que no acabo de apearme.

Dios asista al notofilmfest. Dios asista a cualquier cretino que lo frecuente. Dios asista al director de Concursante. Dios asista a un mundo en que festival y director pueden desarrollarse de forma conjunta e inopinadamente legal. Dios asista, en definitiva, a cuanto autómata deambula por la Creación con apenas una vaga noción dormida de sí mismo.

Al menos, y lo constanto con alivio, parece evidente que el final del mundo se acerca.
No encuentro otra explicación.

22 octubre 2006

51.- Ciclo de conferencias

Probablemente no podré actualizar este blog durante la próxima semana.
Así que se joden.

Mañana mismo, lunes, muy de madrugada, cojo el tren de alta velocidad hacia Sevilla para dar inicio a un ciclo de conferencias de seis días en diferentes capitales andaluzas (Sevilla, Málaga, Cádiz, Almería, Córdoba, Granada), invitado por diferentes asociaciones disidentes, prácticamente clandestinas, que ponen en riesgo el prestigio de muchos de sus miembros (algunos de ellos académicos reconocidos con intereses poco reconocibles) al exponerse a la luz de un modo tan desproporcionadamente arriesgado como probablemente inútil.
Por supuesto, ningún organismo oficial se ha prestado a facilitarnos sus instalaciones, y cuando alguno lo ha hecho por puro desconocimiento o inconsciente desidia, inmediatamente ha recibido órdenes superiores desautorizando las charlas que, por último, se desarrollarán en centros cívicos, colegios mayores, salones de actos de escuelas privadas, e incluso en la trasera de un parking público.

Ruego a los grupos antisistema que se abstengan de aparecer en ninguno de los actos preparados, pues no tenemos nada que ver con ellos. Ni nos embozamos en absurdas capuchas, ni arrojamos estúpidos adoquines contra restaurantes de comida rápida, ni compartimos su falsa, ingenua (en el mejor de los casos) y sectaria pseudoideología tendenciosa, escorada, maniquea y duermebebés. Si alguien cree que existe siquiera un solo partido político afín a nuestras causas está viviendo en el limbo de los tontos. No existe una sola tendencia humanista en todo el espectro político mundial; el único partido verdaderamente favorable al Hombre, verdaderamente humanista, sería aquel que trabajara activamente contra la política de intereses bancarios, satánicos en sí mismos, y no existe una sola tendencia que incluya tal cosa en su programa ni vaya a hacerlo jamás. La mera existencia del concepto de "interés" (y su mejor -peor- y más malvado vástago, el interés compuesto) ha conseguido procurar a la Humanidad de siglos y siglos de inevitable pobreza y esclavitud, aun en los países más ricos.
En Estados Unidos, por ejemplo, muy al contrario de lo que la gente cree, cada ciudadano comienza su vida bajo el peso de enorme deuda financiera por el solo hecho de nacer, impuesta por la que no es sino una corporación privada no estatal: la Reserva Federal, no supeditanda ni perteneciente, insisto, a su pretendido Gobierno; de modo que el único privilegio actual del "país más poderoso del mundo" consiste en contar con crédito ilimitado (de momento), por acoger a la actual cúpula oculta, el llamado por los conspiranoicos "gobierno en la sombra", como sucedió en el pasado con Inglaterra o mucho antes con zonas bien conocidas del Extremo Oriente. Antes o después eso acabará, y Estados Unidos vivirá en el mismo cruel desasistimiento que padeció Rusia hace unos años o Argentina recientemente.

¿Por qué los delgados encapuchados se ensañan contra las hamburguesas y ninguno de ellos ha "atacado" jamás una entidad financiera (acto que, por otro lado, les procuraría resultados igualmente inútiles y con toda seguridad contraproducentes)?
Por favor, ruego a los militantes de cualquier partido político, muy especialmente los imbuidos de aburrida autocomplecencia al considerarse, sólo Dios sabe por qué, representantes de falsas causas sociales que jamás abordan de forma efectiva, especialmente irritantes por su falsa e inflada percepción de sí mismos y sus débiles egos, se abstengan de poner sus sucias manos sobre Mozart.

Teatro, teatro, teatro...

19 octubre 2006

50.- La dieta del melón

No se hacen ustedes una idea de en qué se ha convertido mi vida últimamente. Para bien o para mal, me encuentro desbordado de trabajo, desbordado hasta límites incompatibles con la vida, y sin apenas remuneración, lo cual me convierte, aproximadamente, en un ciudadano medio, susceptible de entregarse en breve a la seducción del narcotráfico, un mercado, por lo visto, siempre en auge.
Esto no se ve precisamente mejorado por una extraña dieta que he decidido llevar a cabo desde hace unas semanas: la dieta del melón.

¿Que en qué consiste, dicen ustedes? Es sencillo de explicar, pero su cumplimiento requiere una voluntad cercana a lo sobrenatural. Consiste, digo, en comer, EXCLUSIVAMENTE, melón, sólo melón, tanto como uno quiera, pero sólo melón. Por lo visto, depura el intestino, limpia los riñones, ensalza el ánimo y es acogida favorablemente en los melonares de todo el mundo.

También se puede comer carne o pescado, verduras, y algo de arroz, si uno no quiere pan o patatas. Los dulces se aconsejan. Hoy, por ejemplo, me he servido una rodaja de melón con un poco de jamón (el embutido está permitido con moderación). Me gusta mucho el melón, así que lo he colocado junto al jamón (que me gusta mucho menos, y sólo en determinadas circunstancias), con la ayuda del tenedor, combinando dos colores que casi me han hecho poner en pie y cantar el himno de mis padres. Al llevármelo a la boca, he visto que el jamón había resultado algo afectado por el líquido de la fruta, de resultas de lo cual su sabor (el del jamón) acaso resultaba algo dulce y con una textura, por el contacto, poco consistente. Insisto en que a mí no me gusta mucho el jamón, por lo que la ingesta debe ser perfecta, en condiciones de absoluta impecabilidad, de otra manera no me lo como, de modo que me serví otro poco de embutido, a ver si esta vez conseguía no mancharlo, tiré el melón bien lejos para evitar riesgos, y me tomé al menos 250 gramos de jamón sin apenas masticar, haciendo de tripas corazón. Luego, otros 250.

Esta tarde comeré algo de pescado por puro amor a los retos, ya que tampoco me gusta, siempre con melón, que es la base fundamental, casi exclusiva, de mi dieta, aunque mantendré apartado el melón del pescado, para evitar que se produzca el error de esta mañana (y, en realidad, de los últimos 28 días, pues ése es el tiempo que llevo de dieta del melón, y me restan otros doce) y, si es menester,volveré a arrojar el melón, lo quiera o no, por la ventana pequeña de mi pequeño despacho (como también he hecho esta mañana y, una vez más, las últimas cuatro semanas) y me conformaré con algo dulce de postre para hacerme a la idea que es melón (por ejemplo, tres donuts).

Lo mejor de la dieta es que, aunque parezca difícil de creer, nunca tengo hambre, no me canso del melón y de algún modo, voy casi más o lo mismo al servicio.

He ganado ocho kilos, duermo una hora más para evitar agotarme y, cuando quiero, cambio de tipo de melón y de este modo, al variar, siquiera de forma mínima, la dieta, me siento cada día mejor, con más y más energía, y firmemente resuelto a aguantar los quince días de ingesta ascética y voluntariosa que me quedan. Doce, creo que son. Lo tendría que mirar. Luego lo miro.

Recomiendo a todos mis lectores que sigan la dieta del melón. Si el melón sale muy duro o muy crudo, se puede coger otro melón. O una mandarina.

14 octubre 2006

49.- Pasión

Siete días. Siete días con sus noches, suma imperfecta de edades, de errores, de reyes, sobre tales su sombra se vierte.

Me arrastro, arrodillo, yergo y arrastro de nuevo. La niña del paño me ayuda, me tiende su tela y me unge la cara, sin sonreír.
Y sigo caminando.

Asciendo el monte, arrastrándome hacia su espalda, el fin de todo, el principio del mundo, y su vertical cruza el horizonte que porto y desgarra mi curva lacerante, combada como una semana siete veces terminada.

En el hierro y la madera muero, una vez más, gritando, imprecando, culpando a todos y al suelo y a ti.

Por qué. Por qué. Por qué me has abandonado cuando ya ni siquiera te necesito.

10 octubre 2006

48.- Preguntas y respuestas (III)

No estoy del mejor humor para contestar todas sus preguntas, aunque he seleccionado un buen puñado de las más selectas, sin entrar a valorar qué quiero decir exactamente con tal definición. Llevan semanas acumulándose en algún basurero virtual de mi cerebro, y eso no contribuye a mi bienestar.
Sólo espero que mi estado de ánimo no afecte a las respuestas.
Yo no me haría ilusiones.

(Tokomotxa, desde España)
¿Es verdad que su color favorito es el verde?

No, no es verdad. ¿Por qué coño habría de ser el verde el color favorito de nadie? ¿Y por qué tendría que tener un color favorito? Espero que no tenga usted más de quince años y viva en un lugar con poco oxígeno. Si no, debería considerar quitarse la vida.

* * *

(Sendero, dese Perú)
Encuentro que tiene usted, en cierto modo, ganas de ver la película. ¿Es así?

No, no es así.

* * *

(Sardinita, desde España)
¿Ha vuelto a tener contacto con el actor de "Concursante", Leonardo Sbaraglia?

Sí, coincidí con él en el supermercado de El corte inglés. Yo estaba pidiendo cambio, él consiguiendo mangos fuera de temporada. Me entraron ganas de darle un puñetazo. Me puse a su lado y no me reconoció. Definitivamente, yo soy más alto.

* * *

(Moreruelo, desde Argentina)
De vez en cuando parece recordar a Laura. ¿Ha vuelto a verla?

Ya no vive en Madrid. Oí que se casó el año pasado con el director de una sucursal de Caja Duero en Salamanca. Ironías de la vida. Lo importante es que sea feliz. Espero que engorde y se llene de varices.
* * *

(Esteban125, desde España)
¿No cree que a veces su tono le hace parecer un poco resentido?

¿No cree que debería hacerse proctólogo y explorar su mundo interno?

* * *

(Filtrox, desde España)
Hace casi dos números que no recibo el ejemplar trimestral de "Disidencia". El caso es que me lo siguen cobrando. ¿Sucede algo?

¿Usted qué cree, imbécil? Le estamos robando.

* * *

(Equidistante, desde República Dominicana)
A veces creo que todo el asunto de la película es un invento suyo. Disfruté mucho con el libro; conservo un ejemplar, puedo dar fe de su existencia, pero, francamente, no he oído nada sobre "Concursante" ni ninguna otra película basada en su vida. ¿No se la estará inventado...?

Exacto, me ha pillado. Es usted verdaderamente sagaz. La próxima vez escriba a un consultorio sentimental y trate de impresionar a la gorda que coge el teléfono.

* * *

(Luna_Dos, desde Chile)
¿Puede recomendarme alguna novela que haya leído últimamente?

No leo ficción. Ya no.

* * *

(JorgeVen, desde Venezuela)
¿Ha pensado alguna vez en la homosexualidad? No puede saber si le gusta si no la ha probado.

Perdone, ¿está usted enfermo?

* * *

(Cardoso, desde EE.UU.)
Creo que su blog es, con toda probabilidad, el mejor que he leído jamás. Enhorabuena. ¿No ha pensado en añadir publicidad para ganar algún dinero?

Sólo aceptaría anunciar productos inequívocamente testados con animales vivos.

* * *

(Dionisos, desde España)
Ayer fui al cine y me acordé de usted. Qué punto, ¿no?

Sí. Qué punto.

* * *

(Ferdinand, desde España)
¿Es usted siempre tan borde?

Sólo con imbéciles como usted y como la madre de usted.

* * *

(Sarita_Magica, desde México)
¿Cree usted en Dios?

En una ocasión Dios me dijo que iría al infierno con total seguridad. Me pidió que lo asumiera.
Llevo siete años tratando de no pensar, de no asumir, ¿puede juzgarme? Si lo asumiera, no podría vivir, pero siempre lo sé, así que aquí estoy, condenado entre dos mundos, sin poder vivir de verdad ni consumirme hasta que Él quiera.

Así que sí: creo en Dios.


* * *

(Almoedo, desde Bolivia)
¿Cómo falleció su padre?

Murió carbonizado, en un incendio. En su testamento pidió que lo incineraran y donaran sus cenizas a la ciencia, pero después de todo bastó con rasparlo.

* * *

(Bea_32, desde España)
¿Le gustaría casarse?

Tanto como seccionarme un testículo con el filo de la hoja de un libro de cuentos.


* * *

(Kioto, desde España)
¿Volvería a enseñar en la Facultad?

No lo permitirían. Probablemente, hacen bien.

* * *

(Adán, desde Perú)
¿Se ha sentido culpable en algún momento por algo de lo que hiciera?

Dejando a un lado su sintaxis, a cada instante.

* * *

(Sartre, desde España)
A veces me despierto en mitad de la noche y abro los ojos, pero no puedo mover un solo músculo de mi cuerpo. Entonces me entra el pánico. Empiezo a hacer fuerza, y a hacer fuerza, y sigo inmóvil. Entonces, lloro, y quiero gritar, pero mi mujer me golpea con el puño en el estómago con todas sus fuerzas y me hace callar. Así que decido no intentar nada. Y lloro en silencio, sobrecogido por el miedo y la soledad. Al final, por puro agotamiento, me quedo dormido. Cuando me despierto por la mañana, ya puedo moverme. ¿Qué opina?

Créame, leyéndole me han entrado ganas de comerme la cara.

* * *
(Mondrian, desde Uruguay)
Tiene usted un gran sentido del humor.

Sí. Qué risa.

09 octubre 2006

47.- Vaya por Dios

Pues no.

Parece que, después de todo, habrá que esperar un poco más. Les explicaría el motivo si confiara en que alguien pudiera entenderlo.

Me voy a la cama a hacer uso de algunas de mis prerrogativas.

06 octubre 2006

46.- Será este fin de semana

Cuatro días terroríficos, cerrando la edición del último número de "Disidencia", el folleto-libelo-revista-fanzine que ocupa mis días desde hace más de seis años en una lucha contra el sistema financiero tan ardua como, probablemente, inútil.

Este trimestre hemos conseguido entrevistar a Paul H. Koch, azote de los Illuminati, tal vez el mayor y más leído experto (vivo) mundial en conspiraciones innecesarias. Los lectores más avisados entre los suscritos a la revista se complacerán en comprobar que ha adelgazado, últimamente. Un poco. Él sabrá.

Pero la finalidad de este post es asegurar que la nueva tanda de preguntas y respuestas encontrará curso este mismo fin de semana, si Dios quiere, si Wanadoo lo permite y, en fin, si es que a mí me sale de los cojones estos míos que tengo aquí.

Pronto...

02 octubre 2006

45.- De qué van sus mails

Nueva acumulación de mails, distribuidos, más o menos, del siguiente modo (lamento no haberles dado curso antes, bla bla bla, bla bla bla...):

Un 30% son protestas más o menos airadas por el resultado del concurso del koan. Unos consideran precipitado el resultado, otros sencillamente injusto, y un tercer grupo reclama que, ya que el ganador explicaba una sentencia incomprensible, alguien traduzca la incomprensible explicación del ganador. Un 20% son misivas de mujeres, mensajes cada vez más incómodos, cada vez más explícitos, haciéndome propuestas de todo tipo, como compartir con ellas secretos del macramé, hablar más de mí, ayudarles a colgar una cortina o decir qué estoy pensando en este momento. Tentador, pero de momento trataré de mantenerme alejado, para que fluya la sangre. Otro 20% (o tal vez un 15) envía fotos de molinos de todo tipo: molinos de agua, molinos de viento, molinillos tricolores, molinos rojos, molinetes, dos o tres fotos casi iguales con molinillos de café frente a una ventanilla circular de cristal muy grueso desde la que se ve, muy abajo, un extraño planeta que no logro identificar... En muchas de ellas aparece gente de uniforme mirando hacia el cielo en lugar de al molino, o señalando algo lejos del molino, o sobre el molino, incluso en una de ellas se ve cómo, a lo lejos, tras un molino, dos cazas del ejército estadounidende aparecen, algo desenfocados por la enorme velocidad que desarrollan, como si persiguieran algo, pero no -ésa al menos es la impresión que da- un molino.
Es evidente que los molinos están de moda, y es evidente que no salir de casa no me ha ayudado a darme cuenta de ello pero, por favor, no me envíen fotos de molinos; no me gustan, nunca me han gustado, y sospecho fundadamente que nunca me gustarán.

El 30% restante (tal vez 35), son preguntas de toda índole, interesándose por mí, por mi pasado, por mi libro, por la película de próximo estreno basada en mi vida, por mis tallas, por mi familia, por mis sentimientos, por dudas técnicas económicas, por datos aterradores del Sistema Financiero, por la gente que tuvo alguna influencia en mi vida durante mi año más horrible, por...

Es el momento de dar cumplida respuesta a las más interesantes. Si alguien desea enviarme alguna inquietud, que lo haga YA, porque el próximo post estará destinado a una nueva tanda de brillantes respuestas mejorando sus preguntas.

29 septiembre 2006

44.- Ser o tener

Es descorazonador el modo en que todo se precipita sin que pueda hacerse nada para evitar que las cosas, sencillamente, sucedan.


Hace casi siete meses recibí un anticipo medianamente suculento para la elaboración de la segunta parte de mis memrias no autorizadas (así pueden calificarse, pues incluso "El año del escorpión" fue creado mediante una suerte de escritura semiautomática en que mi inconsciente tomó el control del ordenador sin apenas intervención de mi enajenado cerebro consciente, así, al menos, lo recuerdo). La editorial lleva dos meses anunciando en su página web la próxima publicación de "Después de todo", que debe recoger mis últimos siete años de supervivencia anónima luchando contra la vida y sus secuelas, pues vivir las tiene.
Comencé muy rápido. La rabia me permitió ser irracional y verter mi ira a un ritmo, sólo así puede calificarse, endiablado, devorando las páginas como si fueran los hijos nonatos de mis enemigos, compulsivamente, siguiendo la incontenible cadencia de mi odio hacia mí mismo...

Pero eso pasó. El odio ya no nubla mi mirada, porque lo he sistematizado conscientemente pergeñando una cruenta venganza de la que no hablaré ahora mismo y que tal vez dé con mis huesos en la cárcel, donde alguien y su pastilla de jabón me pedirán que me relaje y me deje hacer...
No quiero hablar de ello.

He vuelto a leer "El año del escorpión".
No creo que pueda volver a escribir algo así. Es necesaria demasiada desesperación, demasiada percepción de muerte, contener día tras día las ganas de vomitar y verterlas en un único exabrupto definitivo.
Recuerdo cómo me sentí.

Nunca he estado tan insoportablemente vivo.

EL AÑO DEL ESCORPIÓN

Quinta parte. Capítulo I

Ser o tener, ésa es la cuestión. A eso se reduce la experiencia adquirida a lo largo de casi un año de vigilia impuesta, un dilema simple y terrible al alcance de un retardado emocional o un niño de cuatro años, ésa es toda mi enseñanza, el bagaje adquirido en diez meses a golpes de despertar. Salvo que no hay opción. Tener es la única opción, y ésa es la única enseñanza. Hablar de opciones es falso, una trampa, una palabra ideada para que crea tenerlas, un término lanzado a la pista como parte de un plan trascendente que escapa de las estrechas dimensiones de nuestro espectáculo de guiñoles en cautividad. Basta con eso. Sólo hay un modo real de vaciar de significado las palabras, y es usándolas. Usándolas indiscriminadamente, o con la discriminación virada un grado, con inteligencia tendenciosa en un juego de poder con un solo contrincante, un único jugador con todas las fichas del monopoly, sin casillas libres, sin tarjetas a la venta, un tablero repleto de hoteles con un solo propietario: el dueño de la banca, de la cárcel, del terreno edificable y del edificado, el dueño de la casilla de salida, los demás no competimos, somos público, dejan que nos sentemos en un lado del tablero porque nadie se ha molestado en construir unas gradas, pero estamos en las gradas, las gradas están repletas, estamos en las gradas apiñados, contemplando, en ocasiones aplaudiendo, identificados con el enemigo, alienados, enajenados, uniformados con los colores del carcelero que nos arroja una ficha si exhibimos las pancartas y agitamos las banderas... Y yo deseo lo mismo, no soy diferente a nadie, mi conocimiento no me libera, me esclaviza más que a otros porque me hace sufrir. Lo único que he aprendido es cómo sentir dolor, pero no he aprendido a enfrentarlo. El dolor de estar vivo. Añoro dormir, el viejo sueño, porque despertar no regala nada, no es un hito en la ascensión, sólo es una condición, y a mí me falta el carácter. No tengo la fuerza interna para hacer lo que debo hacer, para tomar las riendas de mi vida y responsabilizarme de ella, de modo que sólo sufro, y sufro porque veo lo que otros no ven, lo veo por culpa de diez meses de sufrimiento, así que he quedado atrapado en un vórtice de dolor sin salida, un rizo autoalimentado, un callejón circular, con los ojos siempre abiertos para ver mi propia frustración. Y ésa es mi opción fracasada. Ni siquiera elegí tener, porque me eligieron tener; sólo fue una escenificación caricaturizada de un dilema universal inexistente. Conmigo alguien se divirtió más, eso es todo. Impartío algunas clases a un dios en formación que ahora observa mi operación quirúrgica desde detrás del cristal, tomando notas, aprehendiendo impersonalmente el funcionamiento del mundo. Siento el dolor de vivir, el impacto insoportable de la realidad sobre la cara, el desgarro de no atreverme a ser una persona de verdad, la frustración infinita de tener el camino ante mí y carecer del temple necesario para tomarlo, lo que me convierte en un desnaturalizado, un paria entre dos sillas condenado por sí mismo a no reposar nunca en paz, incapaz de responsabilizarse ante una elección verdadera. Sueño, sueño, sueño...

Bendito sueño salvador que nos guarda a los mediocres de nosotros mismos...

Publicado bajo licencia de Havkemore Publishings, © HavBok 2001


27 septiembre 2006

43.- La regla del fifty-fifty

Prueba de la lógica falta de connivencia histórica entre facinerosos de toda índole y sus representantes estatales, prohombres (o mujeres) de prestigio sin mácula, es la regla del fifty-fifty impuesta por la Reina madre Isabel I de Inglaterra a todos los piratas británicos, atractivos y gallardos como ella, tal como recordaba Errol Flynn, abandonado a un dulce trance rayano en lo beatífico mientras tocaba con el pene su piano, cuentan que de dos en dos teclas y aun de a tres...

Según la regla del fifty-fifty, los piratas únicamente podían atacar buques extranjeros, y aun sólo los de determinados pabellones, pues la Reina madre, abanderada del comportamiento recto, como corresponde a la líder y guía de la nación más civilizada del planeta (Tierra), se complacía en proteger a sus a menudo desagradecidos aliados.

Sólo si los piratas abordaban un barco protegido o, sobre todo, si osaban hacer trampas en el reparto de cuentas, eran ahorcados.

Esta tierna rememoración del pasado, pues el ejercicio de la memoria siempre lo es, como los mejores filetes si no están empanados, nos recuerda que las reglas están para ser cumplidas. Para eso están.

Como ahora, quiero decir.

25 septiembre 2006

42.- Más sobre las frecuencias agudas

La voz femenina provoca agotamiento en el cerebro masculino. Es científico.

Los sonidos que forman la voz femenina son más complejos, ocupan toda el área auditiva del cerebro masculino, mientras que la voz del hombre sólo ocupa el subtálamo.

Si desconectaba, no es porque no estuviera interesado, Laura, es porque lo necesitaba.

23 septiembre 2006

41.- I.E.A. (II)

Los llamo "impulsos eléctricos aleatorios" porque son exactamente eso, conexiones neuronales al azar realizadas a velocidades inimaginables para elaborar reflexiones inmediatas, automáticas, más brillantes cuanto mayor es la programación cerebral del emisor. No demuestran inteligencia, ni requieren de ella, sólo ciega entrega al computador central de la especie...




Jimi Hendrix, Janis Joplin, Bon Scott... Todos murieron ahogados en su propio vómito. Lo verdaderamente meritorio, sin embargo, sería ahogarse en el vómito de otro.

* * *




Alejandro Magno necesitaba

apenas un kilómetro cuadrado para ubicar cien mil soldados; Napoleón, veinte veces más; en la Segunda Guerra Mundial se precisaban 4.000 kilómetros cuadrados, y ahora son necesarios 55.000 para ubicar el mismo número de soldados.
Las guerras ocupan espacio.


* * *


El oído humano es mucho más sensible a las frecuencias elevadas que a las graves. Si de verdad quieren boicotear una conferencia, no griten. Silben.



22 septiembre 2006

40.- Impulsos eléctricos aleatorios

Nunca he sido una persona especialmente reflexiva. Nunca. Pero, por alguna razón, de algún modo, no sé cómo, últimamente, mi mente vuela en todas direcciones y cree encontrar significados ocultos detrás de cada cosa que ve, de cada párrafo que lee, de cada situación que interpreta...
Por alguna razón, todo me parece una señal, un signo que conduce mi cerebro hasta simas... altísimas. Últimamente.


La mosca común vive entre 10 y 14 días, hasta un mes en condiciones favorables. Hay muchas variedades de mosca. Las más efímeras viven uno o dos días. El tiempo necesario para aparearse.

* * *

Un halcón, a mil metros de altura, puede ver los movimientos de un conejo, abalanzarse sobre él y darle muerte. Los conejos, sin embargo, tienen una formidable capacidad de reproducción. La naturaleza es sabia.


* * *

Las bacterias presentes en la boca provocan la descomposición de una proteína que libera aminoácidos que contienen azufre que da lugar a la formación de metilmercaptano, que huele mal. Yo me cepillaría los dientes.

... Y no diré nada más por hoy.

19 septiembre 2006

39.- tomás hijo 4.0

Debo desvelar que la elección del ganador del "concurso-polímero" no fue del todo sencilla. Seis de los diez postulados para la final fueron rápidamente descartados, y hubo cuatro verdaderos finalistas, entre los que se estuvo (estuve) barajando hasta el último momento el nombre del definitivo ganador. A saber: Pitágoras (Argentina), Tomás Hijo (España), Titi (Perú) y Nadlor (España). Nadlor me parece un imbécil y lo mandé a tomar por culo directamente, por subnormal y por listo, Titi se mostró bien encaminada pero menos precisa que Pitágoras (el ganador a la postre), y en cuanto a Tomás Hijo...

No conozco personalmente a Tomás Hijo, aunque todo el mundo sabe que su tío solía pasearse en bicicleta por la bóveda de la Capilla Sixtina. La primera vez que oí hablar de él fue a través de este humilde blog cuando, en una de mis iniciales referencias al director de la película "Concursante", se asomó a la bitácora con el siguiente comentario:

Permítame apuntar que su opinión sobre el Sr. Cortés es, cuando menos, benévola. ¿Cuánto tiempo ha pasado usted con este sujeto? Como dibujante del storyboard -unas viñetitas que se usan para paliar la falta de reflejos de los cineastas novatos- de la película "Concursante", he pasado con él horas y horas en las que, sin freno, encadenaba frases supuestamente magistrales y hacía gestos con los deditos buscando encuadres absurdos. ¡Si hasta tuve que comprarle unos muñequitos de Hellboy para que estuviera entretenido durante las sesiones de trabajo! Lamento que personas con talento como usted y como yo se vean envueltas en proyectos tan desatinados.

Viva Keynes.

Entrañable, ¿no creen? Había dado con un colaborador cercano del director, que tuvo que trabajar a su lado durante semanas traduciendo a dibujos sus banales ocurrencias, y no tenía el menor rubor en ponerlo a escurrir con tanta valentía como evidente objetividad. Enseguida supe que me encontraba ante un ser resentido y superior a la media. Investigué sobre él (diré, para expresarlo de forma reducida, que dibuja), y pronto establecimos contacto postal, pues conoce de la existencia de los sellos, muchos de los cuales dibuja personalmente en el propio sobre, para evitar gastos superfluos.
Nuestros primeros contactos podrían perfectamente pertenecer al orden de lo estrictamente común, intercambio de pareceres, postales de viaje, alguna llamada perdida al móvil, pero su siguiente comunicación de cierta enjundia se produjo nuevamente a través de este pequeño blog que ya es de ustedes, en la forma del siguiente comentario:

Nunca lo suficientemente estimado Sr. Circo:

Debo darle las gracias. A medida que su blog crece, voy desvelando las incógnitas que rodearon mi vida durante la penosa ejecución del storyboard de "Concursante", labor que, de haber conocido su tediosa naturaleza, no hubiera aceptado por todo el oro del mundo. Y usted sabe de qué hablo cuando hablo de todo el oro del mundo.

Le cuento. Una tarde veraniega, después de soportar durante horas la pedantesca cháchara del Sr. Cortés (a la sazón director de su fallido biopic "Concursante"), me puse al volante de mi viejo Mazda MX y me dirigí, por ganas de seguir desperdiciando mi tiempo, al aula de interpretación paleontológica "DinoGuay", sita en la localidad alicantina de Elda-Petrer. Resultó ser una mierda (se lo digo por si piensa usted visitarlo) tanto desde el punto de vista artístico como desde la perspectiva científica, pero no es de esto de lo que le quería yo hablar, aunque me va a permitir despedirme con un apunte técnico sin duda de su agrado que dejaré para más adelante.

El caso es que al parar en el párkin del citado parque temático, advertí que el coche de la Guardia Civil que había venido detrás de mí desde Salamanca me había venido siguiendo. Aunque albergaba la esperanza de que los dos agentes, por una feliz casualidad, se dirigieran al área de ocio con un afán cultural o lúdico análogo al mío aunque sin relación directa con mi persona, resultó que se acercaron a mí con paso enérgico y, con un inconfundible acento bielorruso, me confiscaron un ejemplar "El año del escorpión" que el Sr. Cortés me había confiado para documentar una secuencia conceptualmente complicada (para él). Los agentes se volvieron al vehículo no sin antes dirigirme vigorosos gestos homicidas y amenazantes, que suplían con creces sus limitaciones en el registro lingüistico local.

Ahora comprendo (dado el incalculable valor del tomo) la zozobra del Sr. Cortés cuando, a la vuelta de "DinoGuay", le hice entrega de un simpático souvenir y comenté la desaparición del libro. Agachó la cabeza, se dirigió de puntillas a un piano que tiene en su despacho y con la voz ahogada por la emoción comenzó a musitar las primeras notas de "El lago de los cisnes" mientras acariciaba la tapa cerrada del instrumento y, con la mano libre, me decía en lenguaje de sordomudos que le dejara a solas unos instantes.

Ahora lo comprendo todo gracias a usted y a su blog. No dispongo de más tiempo, así que le daré noticia más adelante del detalle técnico que, sin duda, usted encontrará de sumo interés.

Un efusivo saludo.

¿No lo encuentran sencillamente apasionante? Tampoco yo. Por supuesto, pronto me hizo partícipe de tal detalle técnico (mediante correo epistolar que tuve ocasión de pagar yo mismo, en destino, a un airado cartero ofuscado en escupir sobre el falso sello), uno de los más técnicos que jamás he conocido y que, si él me autoriza, algún día pondré en inmerecido conocimiento de ustedes, y poco a poco fue estableciéndose entre nosotros un tipo de empatía completamente indescriptible por mor de su inexistencia.

De forma relativamente (pues en este mundo todo lo es) reciente, hace una semana, una vez establecida una base elemental de confianza mutua de lo más inaprehensible, Tomás Hijo ha acabado por convertirse en mi más directo y único informador sobre los interiores del rodaje de "Concursante", al que jamás asistió, y además de confirmarme mis más pesimistas impresiones acerca de la figura de Rodrigo Cortés, no ha dejado apenas títere con cabeza en un honesto, profuso y resentido repaso que incluye la sacrosanta figura de los productores, el deshinibido universo virtual de los actores, el cruel estoicismo de los técnicos y la cuestionada sexualidad de un cuarto grupo que ahora mismo no recuerdo, acabado, también, en "s". Los figurantes.

Me mostró una versión posterior del guión, diferente en varios aspectos a aquel al que tuve acceso hace meses (pronto hablaré de ello si es que se concitan determinadas razones testiculares de difícil valoración), e incluso me mostró muchos de los dibujos del storyboard, palabra bien detestable, para que me hiciera una idea de las intenciones visuales del inane director, previsible y plagiario como pocos, o como todos, con una tendencia a inundar cada imagen de azul que no sé si atribuir a él o al dibujante, tendencia que valoraré otro día en virtud de su paternidad definitiva, de manera que ahora me encuentro en una situación al fin privilegiada que pone a mi humilde persona en una enviadiable y largamente deseada disposición de extorsionar, al menos, a media docena de personas que ahora mismo duermen tranquilos con los ojos estúpiamente cerrados y una injustificada sonrisa en sus labios.

Gracias, señor Hijo, por su provindencial ausencia de escrúpulos y su destreza con la mano derecha, en ocasiones aplicada también al dibujo (no es fácil hablar de amor con alguien de su carácter). Reciba todo mi aprecio y fingido respeto. A la espera de la recepción de sus siempre interesantes comunicados, se despide atentamente,

Martín Circo Martín

18 septiembre 2006

38.- And the winner is...

No ha sido fácil.
1200 respuestas recibidas desde 19 países diferentes, cuatro continentes, siete idiomas y diez finalistas. Lo justo, probablemente, sería declararlo desierto, pero ¿quién tiene espacio en casa para una cubertería de 75 piezas en caja de madera de nogal forrada en satén rojo?
Yo, desde luego, no.

Ha habido respuestas de todo tipo: largas pero estúpidas, concisas pero equivocadas, e incluso, lo admito, un tercer grupo de soluciones directas, sencillas, claras y, digámoslo de una vez, irritantes y erróneas.
E impertinentes.
La mayoría.

En el preciso instante en que hago público el nombre de la persona (eso espero) ganadora de la cubertería, no dejo de preguntarme, como el sabio oriental del siglo III A. Watts Saavedra: "¿quién demonios sabe usar los cubiertos del pescado?"
A. Watts Saavedra vivía, como todos sabemos, en privilegiada zona de costa rica en marisco...

Quede ahí esa reflexión para un futuro concurso que, Dios mediante, yo nunca habré de ver.

Así que el ganador es...
¡Pitágoras, desde Argentina!

Ésta es, pues, la persona, deseo, afortunada, sólo espero que su vida (tu vida, Pitágoras, si tal es tu nombre, en cuyo caso compadezco las crueles bromas infantiles con las que sin duda has crecido) no se venga abajo como sucedió con la mía tras ganar mi propio concurso. Y dado que no hay orquesta que suene ni público que aplauda ni ganador que llore, enfrentemos por última vez la solución que Pitágoras proponía a la sentencia "mi padre está parcialmente constituido de fibra de vidrio"...

tal vez no se refiera al padre sino al PAsado DREnador, el que purifica, el recuerdo que criba. el pasado de martín es sencillamente terrible. me compadezco por él cada día. fibra podría ser FIdelidad BRAnquial, al modo de las ranas, que sobreviven a las sequías gracias al ácido búlico de sus tromas, y vidrio podría ser VIsión DRÍada Opaca, en relación a las ninfas del bosque. el significado es terrible, pero claro.

Así es, Pitágoras, terrible pero claro, eres el único que ha sido capaz de alcanzar, no sólo el significado central que encierra la píldora de conocimiento que, con mi humilde soberbia, entregué, sino sus más controvertidas ramificaciones y derivaciones de sentido, sin miedo a introducirte en lo más oscuro del inconsciente colectivo de la especie. Enhorabuena y suerte con esas minúsculas de inicio de frase tan propias de mujeres sin formar, diseñadores gráficos desentendidos de su propio cerebro, adolescentes adoradores de móviles y snobs de toda condición. Vigila ahora tu espalda, pues sabes que desde este mismo momento estás siendo controlado por fuerzas ignotas que no has temido enfrentar. Recibirás como compensación la cubertería tan pronto como me hagas llegar tu dirección postal, en unos siete o diez días, máximo, junto con una botella de dos litros llena hasta arriba de lapislázuli.

No me molesten más.

13 septiembre 2006

37.- Problemas...

Serios problemas. De varios tipos.

El más leve se lo debo a wanadoo. Estoy sin adsl, con conexión telefónica. Siglo XVI. Tengo que introducir los datos usando números romanos. Una mierda tierna, que diría Pizarro, el asesor de los niños.

El segundo, un cólico biliar que ya estaba tardando. Tres días postrado en una cama estrecha y absurda.

El tercero, un viaje inesperado. A Galicia. Cuatro días. Salgo esta misma madrugada. Espero conseguir alguna información de capital importancia que, desgraciadamente, sólo me importará a mí.

Tal vez el lunes tenga de nuevo adsl y pueda publicar los resultados del concurso.
Aunque sólo sea para acabar con tanto mail impertinente exigiendo respuestas...

10 septiembre 2006

36.- Los diez finalistas

Sin más dilación, pues no soy un presentador de dientes blanqueados cual baliza de aeronave ni infraalimentada azafata de ubicua y desconcertada sonrisa, paso a enunciar las diez interpretaciones más interesantes o ajustadas a verdad de la sentencia que ocupa nuestro notable concurso.

Algunos mensajes (la gran mayoría, en realidad) han sido recibidos por correo electrónico; otros (en general los más certeros, por alguna razón que no alcanzo a comprender), se han publicado directamente como comentarios al post número 34, objeto de nuestra general atención. Los finalistas han sido numerados del 1 al 10, sin ninguna relación ordinal significativa, es decir, dejándome conducir por la estricta arbitrariedad, único y leal timón de mi vida reciente.

MUY PRONTO SE PUBLICARÁ EL COMENTARIO GANADOR DE LA GOLOSA CUBERTERÍA.

Recordemos que la sentencia original sometida a análisis era la siguiente:
"Mi padre está parcialmente constituido de fibra de vidrio".

Estos son los finalistas...

1.
(Muara, desde Chile)

Yo creo que significa que hay que ser muy tonto para saber escuchar y viceversa.

* * *

2.
(Sebastián, desde Perú)

"Parcialmente" es una adverbio determinante desde la antigüedad, cuando los sumos sacerdotes mesopotámicos, por ejemplo, pedían a sus aprendices que llenaran el caldero de agua caliente, pero no del todo, o cuando los druidas celtas se subían, un poco, a los taburetes para cortar el muérdago...

Parcialmente es la clave.

Quiere decir que quiere a su padre, pero que lo arrojaría con ganas al interior de un caldero hirviendo lleno (en parte) de muérdago en rama. La frase habla de un gran sufrimiento en el pasado, lejano o reciente, o de hace no mucho o de dentro de diez o doce horas. Mejor diez. Un dolor intenso, profundo, desgarrador y, en cierto modo, sexy. Me conmuevo al imaginar a Martín tumbado en ese sofá con unos pantaloncitos cortos y una pluma de ánade prendida en el pelo.

En cuanto a la fibra de vidrio, creo que simboliza la inocencia.

* * *

3.
(Beltebás, desde Bolivia)
Es bien sencillo.

"Mi padre está parcialmente constituido de fibra de vidrio"... Construyamos un acrónimo con la primera letra de cada palabra. Puestas en fila permitirían leer: "MPEPCDFDV", y todos sabemos a qué se dedica esa empresa.

Pero vayamos más allá, démosle la vuelta, leyéndolo de atrás a adelante. El resultado es: "VDFDCPEPM". Increíble, ¿verdad?
Martín Circo Martín es, probablemente, un genio, pero está jugando con fuego. Por lo visto no tiene mayor aprecio por su vida.

Ahora construyamos una nueva frase a partir de cada inicial, según la inversión ordinal; la frase no puede ser otra que: "vendiendo dos fincas de conejos podríamos engordar pero mucho", el célebre refrán sefardita que viene a decir que el dinero no lo es todo, o que todo aparente beneficio tiene su reverso en forma de consecuencia inesperada. O construyamos la frase siguiendo el orden natural de las iniciales: "muchos pueblos eligen pedir como forma de vida", el antiquísimo adagio celta que advierte de los peligros de viajar al extranjero.

Martín, lo has vuelto a hacer.

* * *

4.
(Paqui_Ct, desde México)

J. J. Benítez supo resumir maravillosamente ese estado de ánimo en el poema "Necios", editado por Planeta en su librito para aeropuertos "Desde aquí arriba sí que se ve todo pequeño, volumen III":

Vuelo, ¿y qué?

La verdad ha alcanzado a este humilde cronista

y no he pasado a MAT de milagro, de milagro.

"Inéditas", dije, no "reales".

¿Casualidad?

Palo Cero Palito...

Quien tenga oídos para entender, que entienda.


¿He de añadir algo más? No creo, macho.

* * *

5.
(Tomás Hijo, desde España)

Sr. Circo:

¡Cómo duele ver que los mártires del racionalismo cayeron en vano y que la humanidad sigue perdida en los vacuos laberintos de la cábala, la combinatoria y la superchería conspiratoria más arcaica!

Demostraré brevemente que la sentencia propuesta no tiene mayor alcance que el de una aseveración positivista e (pese a lo doloroso del contexto) incluso trivial.

En primer lugar, deseo transmitirle mis condolencias por el accidente/operación (tal vez las dos, una derivada del otro) que ha sufrido recientemente su progenitor. Aunque este mundo enloquecido, veloz y endemoniado empuje a tomar como primera opción la de un accidente automovilístico, no debemos descartar la fatalidad de una fractura por desgaste (de cadera, lo más seguro) según puedo inferir por la edad del padre, inferible a su vez de la edad de usted, Sr. Circo. La osteoporosis es un proceso irreversible de descalcificación ósea que, si bien tiende a cebarse en las mujeres, no excluye a los varones de su particular victimario.

Sea fractura osteoporosa o amputación accidental (sin descartar una necrosis de tipo diabético) el caso que nos ocupa, diré que el señor padre de usted se halla parcialmente constituido de fibra de vidrio por haber sufrido el reemplazo de una de sus partes naturales por el de una prótesis de dicho material. Qué fácil, dirán ahora los fantasiosos. Y verán su error. Y llorarán arrepentidos y avergonzados. Claro.

Profundicemos, corrijamos y perfilemos la hipótesis inicial. Debemos descartar cualquier prótesis ósea sometida a desgaste intenso, lo que excluye la cabeza del fémur (para la que se prefiere el titanio) e incluso otros soportes articulatorios de menor importancia (rótula y menisco, por ejemplo). Así que nos estamos moviendo (y creáme que lo lamento, Sr. Circo) en el terreno pavoroso de la sustitución parcial o total de una extremidad. A la hipótesis de la amputación por traumatismo físico masivo (sea éste causado por calor, compresión, corte o desgarro) y a la que apunta a una necrosis de tipo diabético debo añadir, con pesar, otra: una posibla amputación clínica para prevenir la extensión de una tumoración a zonas anexas.

Si se trata de una prótesis transtibial (de roldilla para abajo) o transfemoral (por encima de la rodilla), transradial (por debajo del codo) o transhumeral (por debajo de éste), es algo que no puedo siquiera aventurar por no caer en la locura fabuladora que a otros atribuyo. Le recomiendo consultar a su doctor (un hombre de su posición sin duda dispone de las clínicas especializadas más avanzadas del orbe) acerca de las prótesis de control neural, uno de los avances de los últimos tiempos que no encaminan hacia la fantasía veintifinisecular de "cyborg" u hombre-máquina.

Permítaseme citar, a modo de conclusión, y para demostrar cuán lejos ha llegado la ciencia del diseño y creación de miembros prostéticos en fibra de vidrio, a Wu-wu-tan ("Pequeño hijo de perra caprichoso", en mandarín), un delfín del acuario Churaumi, de Okinawa, cuya aleta fue reemplazada por una protésica después de un proceso necrótico irreversible. También cabe destacar el caso del elefante "Tancredo", central derecho del equipo de fútbol de elefantes de Lampang, Tailandia, una de cuyas patas delanteras hubo de ser amputada. La implantación de una prótesis de fibra de vidrio puso fin a la carrera deportiva del paquidermo, pero no le impidió dedicarse a la más placentera ocupación de semental durante el resto de sus días.

Creo haber demostrado, con un plantemiento conceptaul contundente, conciso y extremadamente breve, pero no por ello poco incisivo, que de nada sirve dejar bullir la loca fantasía que, lejos de acercarnos a la verdad, no hace más que dejarnos mal en bitácoras que, como la del Sr. Circo, no ponen sus miras en parte alguna que no haya sido bendecida con la pátina áurea de la más elevada erudición.

Espero que la explicación sea de su agrado. También espero la citada cubertería.

PD: No se traumatice. Es mejor un tener un padre parcialmente constituido de fibra de vidrio que ser hijo de una mona de alambre.

* * *

6.
(Tistírimin, desde los EE.UU)

Creo que es la llave de acceso a un estado alterado de conciencia. No importa el significado de la sentencia, sólo la vibración sonora de los fonemas que la componen. Si se repite una y otra vez durante, al menos, quince minutos, la mente comienza a transportarse a un lugar nuevo. Acabo de experimentarlo. Todo comienza por una extraña vibración en el plexo solar, que va extendiéndose poco a poco hasta los glúteos, donde todo estalla. Es increíble, azul y radiante. Es una nueva forma de empezar.

* * *

7.
(Trekix, desde España)

Suena imposible, pero me interesa la cubertería...

Vamos a ver...

¿Puede ser que tengas apetencia de cosas, y por eso te suden las manos? ¿Es eso?


* * *

8.
(Titi, desde Perú)
tu padre esta constituido con fibra de vidrio... creo que sabes algo de los estados del yo... es decir, tu estado padre es fuerte pero a la vez flexible...


* * *

9.
(Pitágoras, desde Argentina)

tal vez no se refiera al padre sino al PAsado DREnador, el que purifica, el recuerdo que criba. el pasado de martín es sencillamente terrible. me compadezco por él cada día. fibra podría ser FIdelidad BRAnquial, al modo de las ranas, que sobreviven a las sequías gracias al ácido búlico de sus tromas, y vidrio podría ser VIsión DRÍada Opaca, en relación a las ninfas del bosque. el significado es terrible, pero claro.

ánimo, martín.

* * *

10.
(Nadlor, desde España)

La fibra de vidrio está dotada de una peculiares características que la diferencian de la fibra de los cereales, así como el padre de Martín Circo martín se hala en posesión de ciertas cualidades que lo desemejan del padre de Monica Lewinsky. A saber:

- UNO: La fibra de vidrio es un material fibroso obtenido al hacer fluir vidrio fundido a través de una pieza de agujeros muy finos, llamada espinerette. La analogía con la concepción de un ser humano como viene siendo el padre de Martín, con su corriente de esperma y su óvulo de delimitado accceso, es tan obvia que estoy seguro que ni siquiera los más estúpidos de ustedes (eso va por tí, Tistírimin, trucha, mamarracho) precisarán de mayores explicaciones.

- DOS: La fibra de vidrio soporta altas temperaturas, así como el padre de Martín permanece inquebrantable ante las adversidades, aguantando con estoicismo contratiempos y desventuras, impertérrita la marmórea faz que probablemente le caracterice.

- TRES: La fibra de vidrio tiene un buen comportamiento como aislante térmico. Creo que aquí está la clave que nos permitirá comprender la particular idiosincrasia de la relación de Martín con su padre. La fibra de vidrio no solo resiste las altas temperaturas, sino que además protege de las mismas a los materiales de ella recubiertos. Y es que, ¡ay!, chusma inconsciente, así como la fibra protege al hilo de cobre, el padre de Martín protege su hijo de todo mal, visible como invisible, material o inmaterial, cóncavo o convexo.

- CUATRO: La fibra de vidrio también es usada para realizar los cables de fibra óptica, utilizados en el mundo de las telecomunicaciones para transmitir señales lumítinas, producidas por laser o LEDs. Esto sí que es la clave, y no la tontería del aislante térmico. El padre de Martín es el transmisor de luz, el maestro, el proveedor de sabiduría, el comunicador de la verdad, la fuente de la que emana la señal de la televisión, en algunos casos.

- CINCO: Las materias primas de las que se constituye la fibra de vidrio son de bajo precio. El padre de Martín no está hecho de oro, ni de plata, ni de mármol, no, no, no... el padre de martín está hecho de los mismos huesos que usted y que yo, y tiene un corazón como el suyo y el mío, y unas entrañas como las suyas y las mías, y un pene como el suyo, porque como el mío no creo. No busquemos en la diferencia de materia la excusa para justificar un comportamiento, me refiero al propio, menos virtuoso que el del padre de Martín (en adelante Sebastián). Todos tenemos al alcance todo lo necesario para ser aislantes térmicos, y resistentes a las altas temperaturas, y trensmisores de luz. Todos podemos ser Sebastián.

- SEIS: La fibra de vidrio es inerte ante ácidos, lo que nos revela que podríamos rociar a Sebastián con una solución de ácido clorhídrico 15 molar sin miedo de provocarle mayor perjuicio. Si esto fuera cierto, Sebas sería una especie de super-hombre o súper-sapiens inmune al ácido, lo que sin duda abre fascinantes horizontes en el campo de la investigación biomédica y militar.

Pues está claro que eso es. Si al final se decide que el premio debería ser compartido me pido las cucharas, los tenedores y los cuchillos. Las cosas del pescado se las envían al otro.

* * *

11.
Comentario fuera de competición, incluido por mostrar un análisis, es cierto, errado, pero custodio en sí mismo de una verdad como un pino. Todos deberían leerlo, memorizarlo...
(Triquinosix, desde Paraguay)

No es de sencilla solución. Es un buen koán. Aun sin descifrarlo por completo, resuena en el interior.

Creo que hace referencia a la necesidad de madurar, propia de los humanos y las peras.


09 septiembre 2006

35.- Bien... Sólo unas horas

Interpretaciones para todos los gustos, razas, religiones, sabores. Correo electrónico colapsado, una vez más. Record de comentarios en el post (donde se concentra la minoría de las comunicaciones de forma tradicional para esta bitácora, por algún motivo).

Ahora salgo al campo con un palo para relajarme y deslomar liebres agazapadas en las majadas. Esta noche publicaré los diez finalistas...

07 septiembre 2006

34.- Polímeros

Lean esto con atención, porque sólo lo escribiré una vez...
Algunos internautas de constitución superficial acaso estimen el presente comentario como propio de débiles mentales, pero encierra un mensaje precioso al que sólo es posible acceder mediante la reflexión reposada y la profundización más disciplinada y concienzuda. Entiéndase como un koan. Admitiré, excepcionalmente, interpretaciones a través de los comentarios del presente post o por medio del correo electrónico. Tal vez publique una selección de las más atinadas o estimulantes y con toda seguridad sortearé una cubertería de plata de ley (con precioso estuche de madera forrado en satén rojo) entre los ganadores.
Los que con tanta fidelidad siguen a diario esta humilde bitácora podrán ayudarse entre sí y alcanzar juntos la verdad.

Quien tenga oídos para entender, que entienda:

Mi padre está parcialmente constituido de fibra de vidrio.


No volveré a repetirlo.

05 septiembre 2006

33.- El sentido de las cosas

¿Cuánto significado cabe en una caja, una caja pequeña, de las de guardar cosas pequeñas, una caja, no de cerillas, que es muy pequeña, aunque sean cerillas grandes, sino una caja, por ejemplo, de atún, de las de meter tres latas de atún, no una caja abierta por los lados, como las de atún, que son más bien fundas, sino una caja caja, con todos los lados, los seis lados, pero del tamaño de las fundas de tres latas de atún?
No creo que sea mucho. No, no creo que sea mucho...

Yo apenas comprendo nada. Estudio, memorizo, almaceno, pero no comprendo.

Ya para qué.

04 septiembre 2006

32.- Mal fin de semana

Mal fin de semana.

Cuando no estoy de viaje, es decir, cuando me encuentro en casa, más o menos, el programa de un día cualquiera de mi nueva vida es el siguiente: hacia las 8 h, empiezo a escribir. A las 14 ó 14.30, ejercicio. Almuerzo a las 15 horas. A las 16.30, ejercicio hasta las 18.30. A las 18.30 horas, estudio hasta las 21. Cena y, más o menos, a las 23 h, ya estoy en la cama, leyendo. Los sábados y domingos no escribo, pero los dedico al estudio y a hacer algo de macramé (el mismo horario que en los días laborables). Entre las 21 y las 23 horas procuro ver algo de TV, preferiblemente programas de monos.

Pues bien, el sábado sí, pero el domingo me resultó imposible hacer macramé. ¿No es horrible? Sí, ya lo sé, ya lo sé, creedme, estoy de acuerdo. Sólo mi fortaleza mental podrá ayudarme a sobreponer tanto revés. Todos saben lo que significa el macramé para los argentinos afincados en España. ¿Es que Dios ha decidido señalarme con su implacable dedo?

Mal fin de semana. Mal, mal, mal fin de semana. Arrastraré el pesar durante mucho tiempo...

01 septiembre 2006

31.- Walter Díez el grande y terrible

No quisiera enfadarme, todos saben, o acaso intuyen, que mi ánimo tiene una tendencia casi ingobernable a la moderación, pero el desproporcionado bombardeo de mensajes reclamando la publicación de la entrevista con Walter Díez, muy lejos de complecerme a mí, a mi oirdenador y a mi cartero, a quien apenas conozco, ha logrado saturar mi ya de por sí frágil paciencia.
Agradezco los mensajes interesándose por el desarrollo de la entrevista, pero considero censurables los dos centenares largos de misivas, algunas de ellas enviadas por correo ordinario urgente certificado, incluso con acuse de recibo, que exigían su inmediata publicación. Expresiones como "publícala ya, tío", "tú de qué vas" o "estoy hasta los huevos de entrar en el blog y la entrevista qué de qué" se me antojan no sólo impacientes y maleducadas, sino también propias de habitantes de cuevas húmedas.
Espero que no vuelva a producirse una reacción similar, por grande que sea el deseo de saber, impulso humano y noble como pocos.

Conviene tener claro que mi vida es suficientemente difícil sin ayuda de nadie como para verse obstaculizada por la intervención de hordas bárabaras y sin civilizar que, como es natural en la prepubiscencia, consideran su entorno como una fuente de servicios personales dispuesta con la exclusiva finalidad de satisfacer con inmediatez sus apetitos primarios. A todos ellos les recomiendo que se vayan a vivir un mes con los osos y descubran una forma de ordenamiento social más racional y solidaria, tal vez aprendan todo lo que hay que saber sobre el respeto al otro y la caza del pescado, tal vez tengan la oportunidad de convertirse, si no en mejores personas, sí en plantígrados más sanos, y tal vez perezcan, por qué no, en medio de grandes dolores, con su rostro arrancado de un zarpazo, en las fauces de un gran y noble grizzly marrón que sabrá devorarles con respeto y sin crueldad, sólo por preservar el orden natural de las cosas y proteger a sus crías.
La enseñanza puede ser muy valiosa también para los demás.

Me he sentido tentado de no publicar nada como castigo ejemplar a los más agrestes, pero sería injusto para esos otros estúpidos que, tal vez por no saber escribir, no han reclamado nada.

Éste es el extracto...

WALTER DÍEZ: (...) así que supongo que ése es el motivo por el que nuestros lectores se interesan tanto por la economía. Gracias y buenas noches.
MARTÍN CIRCO MARTÍN: No vuelva a llamar

31 agosto 2006

30.- Me caigo de sueño

He dormido dos horas.

Estuve ante el ordenador casi cinco horas, tal vez seis, cuatro de ellas (o cuatro y media) dedicadas a realizar sucesivas y atinadas pruebas destinadas a asegurarme de que el señor Díez había leído el libro. Algún libro.

Las pruebas incluían un test psicotécnico, un cuestionario de 325 preguntas (200 de ellas de sí o no), un análisis de reacción retiniana (exigí que la entrevista se realizara por videoconferencia, vía internet) y una pequeña, casi testimonial prueba de canto.
Sólo entonces acepté comenzar a responder SUS preguntas.

La mayoría de vosotros ya habréis leído la entrevista en el medio digital original. Para todos aquellos que nos os hayáis molestado en exponeros a molestos banners y publicidad estupidizante (enhorabuena), en breve (hoy mismo, mañana como muy tarde, antes de Navidad) publicaré un extracto con lo más destacado, si soy capaz de destacar algo entre tanta memez. Tal vez debería incluir sólo las respuestas.

Me encantaría hacerlo ahora mismo, pero es que no me apetece nada.

30 agosto 2006

29.- Esta noche...

(Para Stewart, desde los EE.UU, Titi y Serpa, desde Perú, Mike, Verlán y Josti12, desde Argentina, Ferdinan_34, Conan, Flo y Serendipia, desde España, Alex_U, desde Colombia):
La entrevista con Walter Díez se producirá esta misma madrugada, hora española. Hoy mismo ha llamado su secretario personal para confirmar que todo está en orden, y hace dos horas recibí por correo electrónico un resumen de tres páginas de El año del escorpión -firmado del puño y letra de Díez-, confirmando su lectura.
Veremos cómo va todo...

28 agosto 2006

28.- Segundo Round

Bien, tal vez a alguno de ustedes le interese saber que Walter Díez, el célebre periodista cinematográfico cubano radicado en argentina, ha vuelto a llamar. Hace ya casi un mes, en el post número 8 ("Algo se mueve"), incluí la transcripción de un extracto de la entrevista fallida que me realizó entonces, guiado por una incuestionable animadversión hacia mi persona y un sentido de la equidad... en fin, cubano.
Por lo visto, la entrevista completa se publicó en su medio digital (el tercero más visitado de toda Sudamérica), y los aficionados al cine parecen haberse interesado especialmente por ella, solicitando una ampliación urgente.
Walter llamó esta misma mañana, a eso de las diez, pidiéndome que considerara el esfuerzo que estaba realizando, dada la diferencia horaria, y que obviara que de ese modo la tarifa era más conveniente para él. Rogó, argumentó, pidió, imploró...
Esta misma semana haré una nueva entrevista para él, espero que con un sentido más cristiano de la mesura, y tal vez en unos días me decida a publicar en mi humilde bitácora un nuevo extracto de la misma.

No obstante, Sr. Díez, permítame repetirle, esta vez por escrito, una advertencia que no debe desdeñar:
No toleraré, repito, no toleraré ataques frontales, ni indigna parcialidad, ni que hable muy alto, ni pagar yo la llamada, ni que arrastre sus silbantes (especialmente potenciadas a través del auricular) sólo para dejar claro que hay un océano entre nosotros y no sabe pronunciar el sonido "zeta", ni que se retrase en su puntualidad más allá de dos minutos de elemental cortesía, ni que no se haya preparado la entrevista, ni que no haya leído mi libro (lo que me deberá demostrar con el previo envío de un resumen de cinco páginas, a doble espacio, Times New Roman, tamaño 12), ni que me llame al móvil, pudiendo hacerlo al fijo, ni que haya ruido de fondo de máquinas de escribir como si fuera un trasunto de Lou Grant (sé que es una grabación, Sr. Díez, a mí no me la da), ni que me llame antes de cenar ni que, lo que sería mucho más grave, me llame en mitad de la cena...

Se lo advierto, Walter. Sabe que no concedo entrevistas, sabe que no necesito conceder entrevistas, cíñase a las reglas y tal vez sus lectores saquen algo en claro de todo esto.

Es su última oportunidad.

26 agosto 2006

27.- Carta del director de la película

Ayer viernes (por la mañana, a última hora, casi a mediodía, en realidad) he recibido, por correo certificado, dos cartas inesperadas y muy especiales. A estas alturas no esperaba tener ninguna noticia de ningún responsable (insisto: es un decir) de la película "Concursante" pero, por lo visto, mi blog ha comenzado a remover más de una conciencia.
Una de las misivas, del director de fotografía de la película (signifique lo que signifique tan pomposo título) tiene toda mi comprensión. La otra, del director de la película (¡sí, del director de la película!), habla por sí sola:

(David Azcano, desde España)
Estimado Sr. Circo. A mí déjeme en paz con el equipo esto y el equipo lo otro, a mí me llamaron, dije dónde se ponían los focos, cobré y me largué. No sé quién es usted, no me importa quién es usted, así que déjeme en paz o no tendré más remedio que acercarme a donde vive y romperle personalmente la cara.
Atentamente,

David Azcano
Director de fotografía de "Concursante"

PD: le adjunto una tarjeta por si alguna vez requiere de mis servicios, especialmente en estos días en que dirige cualquiera.

* * *

(Rodrigo Cortés, desde España)
Estimado Sr. Circo:
He leído su blog al completo, por indicación de un amigo desocupado que tengo, y sinceramente, me siento perplejo. Bueno, no completo, un poco del principio y un poco del final, para hacerme una idea. Y las fotos. En realidad he leído bastante del principio, pero en seguida dejó de hablar de mí y me desconcerté, así que usé el buscador, escribí "rodrigo cortés" y leí donde aparecía mi nombre. Como aparecía muy muy poco, escribí "Rodrigo Cortés", por si el ordenador se ceñía a las minúsculas, y luego "Rodrigo Cortes", por si usted había olvidado el acento, y otras combinaciones, pero no, salía muy poco. Muy muy poco. Así que miré por encima las fotos, especialmente las de los molinos y, en fin, di un poco al scroll para arriba, y un poco para abajo, y probé una nueva combinación de mi nombre, que en ese momento me pareció que podía tener posibilidades, y luego, por puro encadenamiento mecánico de ideas, estuve unos minutos pensando en molinos. Unos cinco. Luego leí un poco de un capítulo de su libro, El año del escorpión, el del post número 24, creo que era, el último, vamos, el último de cuando yo lo leí, a lo mejor ahora hay más, el 24 o el 26, pero me aburrí enseguida (tampoco el libro original lo leí completo antes de hacer la adaptación, sabrá usted disculparme, soy el primer sorprendido al enterarme de que usted no muere en su libro) y... En fin, que me he leído su blog y me siento, sinceramente, perplejo.
Puedo entender que se meta usted con Leonardo Sbaraglia y puedo entender que se meta con los productores, a mí qué, quiénes son ellos, qué han hecho por mí, incluso puedo entender que se meta conmigo constantemente, sin parar, una y otra vez, pero lo que no puedo entender, bajo ningún concepto, de ningún modo, en ninguna circunstancia, es que se meta conmigo un poco, muy poco, ¡conmigo!, la mano que le da de comer...
Es cierto que yo nunca le he pagado nada, y que los productores, en lo fundamental, le han extorsionado, pero es que los productores no tienen alma de serie, es un extra, eso lo sabe cualquiera, no vaya a hacerse ahora el sorprendido, y yo acabo de ponerme el jacuzzi y no consigo que el maldito trasto se ponga a 36 grados, que es, por lo visto, la temperatura ideal, y por más que doy a los botones, y abro y cierro grifos, y espero, y lo dejo una noche funcionando, nada, no pasa de los 30. No está mal. 30 grados no está mal. 30 grados son bastantes grados, más en mi caso, que tengo poca resistencia al calor, y ya con 30 tengo que entrar con cuidado, y enseguida me salgo, entro, me acerco a un chorro, dejo que me dé en la espalda, me cambio de posición, me doy en un pierna, en otra, me cambio, sumerjo la cabeza..., me lo paso, Sr. Circo, bastante bien, pero no consigo que se ponga en 36 grados, y aunque yo, Sr. Circo, soy más bien caluroso y me gusta como está, con 30 grados, tengo un librito de instrucciones que dice que lo ideal son 36, lo dice en las primeras páginas del folleto, que son las que me leo, Sr. Circo, y francamente, no entiendo que a estas alturas, después de lo que hemos vivido juntos, después de aquella comida que nos unió para siempre (lamento que tuviera que pagar usted, de verdad, cómo podía yo imaginar que los del restaurante no supieran usar la maquinita y rechazaran todas mis tarjetas), después de aquello, aquella comida que nos unió, así lo recuerdo yo, para siempre, siento que usted, Sr. Circo, me ha traicionado. Sí, sí, traicionado, basta ya de paños calientes, somos hombres, ¿no?, se lo digo como lo siento; lo siento, y a medida que lo voy sintiendo se lo voy diciendo, para asegurarme de que no se me olvida nada. Así se lo digo. Yo nunca haría nada que pudiera perjudicarle, Sr. Circo, bien lo sabe usted, y no voy a empezar ahora.

El caso, Sr. Circo, es que he puesto en manos de mis abogados el contenido de su blog (no me venga ahora con esas, no sea niño), estoy bastante seguro de que ellos sí lo analizarán al completo, y emitirán un informe, en unos días, que haré que alguien me lea, resumido, con detenimiento.

No hemos acabado.

Hasta entonces, atentamente,

Rodrigo Cortés
Director y guionista de "Concursante"


Estimado Sr. Azcano:
Tiene usted razón. Ya le llamaré si le necesito.

Estimado Sr. Cortés:
No es necesario que un director de cine sepa escribir. Pero es conveniente que sepa leer.

Atentamente,
Martín Circo Martín.

23 agosto 2006

26.- La llave de todas las puertas

Hoy ha sido un día extraño. Por algún motivo, no ha sonado el teléfono. Creo que eso es bueno. En todo caso, casi nunca lo descuelgo cuando suena, sólo he ganado en tranquilidad. Es curioso lo que sucede cuando uno decide que no está para nadie. Al principio, la gente no deja de llamar. Más que nunca. Como si estuvieran poniendo a prueba la naturaleza de la resolución. Después, dejan de hacerlo. Al final todo está en silencio. No sé si es bueno o malo. Es un viejo truco que aprendí de Edmundo. De su madre, en realidad. Uno lo relativiza casi todo y las prioridades comienzan a ubicarse en su justo lugar. Hasta que ya no hay prioridades en absoluto. No sé si es bueno o malo. Bueno, creo. No lo sé.

Hoy me acuerdo de Laura...

EL AÑO DEL ESCORPIÓN

Primera Parte. Capítulo VI

—... Y uno de los mejores que habrán ganado este año —sentencio masticando desde la cama—, de eso puedes estar segura. Hacienda tiene cierta predisposición a la suerte; hay quien la tiene y hay quien no, y ellos...

Me encojo de hombros y doy por suficiente la explicación. Manipulo con torpeza un sandwich, batallando apenas por contener la comida sobre la estrecha bandeja de madera, perdigoneando las sábanas con migas que sabrán vengarse durante la noche. En la televisión se impone el sonido del concurso, reverberando agudo en una extraña cacofonía que mi mente crea como barrera. Ya lo he vivido, no tengo interés en verlo de nuevo.

—Pero tú eres rico —dice Laura de repente, ajena a mis pensamientos.

—Y guapo —subrayo mirándome en el televisor.

—Guapo y delgado, y listo, y muy joven, para tu edad.

Enarco las cejas con suficiencia.

Y blanco, y católico...

—Con una posición desahogada que te permitirá meditar y rezar, si quieres, y comprarme abrigos, como a ti te gusta.

—¿Podrías darle algo más de énfasis a eso? —solicito señalando el televisor. Laura sube el volumen.

Respondo vertiginosamente a preguntas sobre Historia de la Economía. Enlazo contestaciones como raudos anillos de una cadena incontenible, apresurados eslabones de datos, cifras, nombres y fechas. La cámara se aproxima hacia mí respuesta a respuesta, inexorable, veloz. Ni siquiera la veo. Los focos me ciegan, me impiden ver. Sólo contesto.

—Somos ricos, nena —dictamino de forma apenas inteligible intentando tragar—, somos ricos.

—Y como eres economista, sabrás resolverlo todo.

Es una sentencia. Las mujeres saben hacerlo sin pestañear, eligen una frase en forma de lazo y convierten un comentario casual en un test de virilidad.

—Soy —corrijo— profesor interino de Historia de la Economía en una facultad de segunda con un sueldo de becario, cariño. Pero haré lo que pueda.

—Y nos iremos a vivir juntos de una vez.

—Después de tres años viviendo juntos.

—Pero más juntos, y en una casa más grande, que es donde se vive juntos bien. Y nos casaremos...

—¿No estamos casados?

—No, no estamos casados.

—¿No lo estamos? Haz memoria.

—A ver... no, no estamos casados.

—Sería con otra.

—Sería con otra.

—¿Vivir juntos no es casarse? —insisto sin esperanza.

—Por mí sí, cielo, lo digo por tu madre.

La examino durante un instante, tratando de elegir una entre la decena de réplicas que acuden a mi cabeza. Respiro hondo y las desestimo. Sobre mi hombro derecho, un ángel bueno me felicita. Me levanto de la cama apartando hacia un lado unas viejas zapatillas de felpa, y salgo de la habitación caminando descalzo.

—Te puedes casar con mi madre... —sugiero haciéndome oír desde el pasillo—. Pensaba acercarme mañana. Si quieres le pregunto...

—¿Le vas a dar a ella el dinero?

Apenas la escucho.

Decido no contestar.

Recorro la casa a oscuras, sólo para mantenerme lejos de la habitación. Por ninguna razón. Algún sensor oculto dirige inconscientemente mis movimientos, alejándome de la felicidad televisada, transmitiendo un mensaje codificado de alerta que apenas escucho y sólo desde mi dormido inconsciente interpreto, sin entender, en forma de rumor silente bajo el plexo solar. Y de repente...

Durante un frágil instante de lucidez siento con toda claridad cómo mi programa se debilita y me permite... Un meteorito se dirige directamente hacia mí desde lo más lejano e ignoto del espacio exterior y, aunque aún no sé cómo ni cuándo, sé en este preciso momento con innegociable certeza que impactará antes o después en el centro de mi exigua superficie, brutalmente, originando el mayor cataclismo jamás conocido en la historia del planeta Martín, abatiendo y derrumbando todo lo que alguna vez fui y creí ser.

Es sólo un segundo.

Compruebo que la puerta de entrada está correctamente cerrada, pestillo, doble vuelta, cadena. Ninguna luz queda encendida, ninguna ventana abierta. Una minúscula lucecita roja, como una mira láser sobre la frente de un ministro, delata la ubicación exacta del televisor, me ayuda a guiarme sin tropezar. Lo desconecto de la red para que deje de observarme.

Regreso a la habitación.

Publicado bajo licencia de Havkemore Publishings, © HavBok 2001



... He vuelto a leer la primera versión del guión de "Concursante", la única que tengo, han incluido una conversación parecida, más breve, cómo no, y cómo no, transcurre en una enorme casa solariega, vacía, reluciente, en un gran salón sin amueblar, sin luz eléctrica, bajo la luna, sobre una manta, junto a una hoguera y con la única iluminación de unas velas (no es fácil usar más preposiciones en una sola frase).

Yo sólo recuerdo una cama y migas.
No saben cómo odio el cine...

22 agosto 2006

25.- Preguntas y respuestas (II)

No sé si sentirme halagado, asustado, simplemente aburrido, pero la cantidad de mails acumulados a lo largo de las pasadas dos semanas es, sencillamente, inabordable.
Ni siquiera voy a molestarme en leer nada que no sea prodigiosamente conciso o que consiga captar el interés de un mono en las dos primeras líneas. No obstante, creo que ha llegado el momento de dar respuesta a algunas de las inquietudes formuladas...

(Selznick, desde España)
¿Es cierto que puede mover objetos con la mente?

Claro que no, estúpido.

* * *

(Mathaus, desde España)
Tuve a Pizarro como asesor fiscal durante seis meses. Me arruinó. ¿Qué piensa usted de él?

Es el más preclaro ejemplo de cerebro reptil sobre este planeta acabado. Nunca había visto a nadie expresándose con tan malsonante incontinencia, y yo diría que es un perfecto defensor de causas ganadas. Una rata.

* * *

(Salieri, desde Colombia)
¿Irá a ver "Concursante" cuando la estrenen?

¿Bromea? No piso un cine desde el 89. Me gustó más el libro es mi lema.

* * *

(Bernadet, desde Argentina)
¿Se ha puesto en contacto con usted algún responsable de la película después de la publicación de su blog?

La secretaria de la secretaria de alguien. Y, por cierto, no creo que haya nadie responsable en esa película. Alguien llamará en breve, por lo visto, no logré retener el nombre de quién. No retengo nombres que no riman.

* * *

(Laura_P, desde España)
Admiro profundamente a Leonardo Sbaraglia, lo considero el mejor actor de su generación y, aunque esto es secundario, opino que no ha habido un rostro en la pantalla como el suyo desde Montgomery Cliff. Pienso que su descripción de él es grosera, irresponsable y falsa.

Escríbalo en un foro de cine y búsquese un novio de verdad.

* * *

(Sirio2, desde España)
¿Es verdad que su novia, Lidia, le dejó por imbécil?

En primer lugar, ya no es mi novia; en segundo lugar no se llama Lidia, sino Laura; y en tercer lugar, sí, me dejó por imbécil.

* * *

(Neriom, desde Venezuela)
Me siento muy cercano a usted. Abro los ojos, miro en torno a mí y no entiendo nada de lo que veo.

Eso es es porque probablemente no sepa leer.

* * *

(Vicky, desde Francia)
¿Ha estado enamorado alguna vez?

Típica pregunta de chica. Me sorprende que no se interese por mi horóscopo. La respuesta es sólo de mí. No vuelva a escribir.

* * *

(Titi, desde Perú)
¿Por que tantas críticas hacia ti? ¿Por qué te mataron en la película? ¿Qué concurso fue en el que participaste?

Figueroa me enseñó cosas... peligrosas, decididamente peligrosas, y yo traté de transmitirlas en mis clases. No sé por qué me mataron, ni si de hecho me matan, después de todo; la secretaria de la secretaria de alguien olvidó, por lo visto, decirlo; en cualquier caso, si lo hacen, la respuesta es: por pura cortedad creativa. "El Gran Catálogo".

* * *

(Servidán, desde España)
¿No cree que las teorías de Edmundo Figueroa han quedado desfasadas tras la invenión del euro?

Usted lo ha dicho: el euro es una invención, no una divisa real. La moneda-signo sigue siendo el dólar, como antes lo era el oro. Con el euro han logrado que desaparezca la potestad de fabricar dinero de las naciones europeas, tal vez el único rastro de real soberanía que les quedaba. El Banco Central Europeo es sólo una ventanilla de la Reserva Federal, no tiene la prerrogativa de fabricar euros si no están respaldados en dólares. Esto significa que están autorizados a fabricar un euro por cada dólar que posean. La aparente fortaleza del euro sólo es una ficción interesada y, lo que es peor, provisional. ¿Por qué cree que el Reino Unido se resiste? Aunque es cuestión de tiempo...

* * *

(Carla, desde Argentina)
¿Es usted prisionero de su propio miedo?

Todos lo somos...

* * *

(José Antonio, desde España)
¿Es cierto que puede mover objetos con la mente?

Que no.

* * *

(Ferdinand, desde Bélgica)
¿Qué consejo le daría a los niños que puedan leer esto?

Que nunca, bajo ningún concepto, confíen en sus padres. Es una cuestión de vida o muerte. Y que prescindan del azúcar. En cualquiera de sus formas.


21 agosto 2006

24.- De nuevo en la brecha

Recién aterrizado.

Han sido diez días desconcertantes, terroríficos y, probablemente, enriquecedores. Las primeras pistas me condujeron a Antofagasta (ahora puedo revelarlo) y un falso soplo hizo dirigir mis pasos de forma tan urgente como inopinada al otro lado de la cordillera, donde la policía argentina consiguió que lo pasara realmente mal en al menos dos ocasiones. Afortunadamente, la mayoría de los agentes están sobrealimentados y parecen más concentrados en rascarse la barriga que en investigar a fondo a nadie, Dios nos libre del sentido de responsabilidad y las dietas hipocalóricas... Tengo prohibida la entrada en mi propio pais desde hace cuatro años y casi doy con mis huesos en la cárcel por nada.

Como era de prever, al final todo se resolvió en Santigo, en sucesivas entrevistas semiclandestinas en los lugares públicos más diversos, bajo la vigilancia constante de quienes ustedes infieren. No existe otra manera, y aun así no aseguro que nuestras palabras no hayan sido registradas...
Coversaciones en el Cerro de San Cristóbal, en el mercado de Santa Lucía, incluso en la casa de Neruda, rodeados por un grupo de japoneses... He podido entrevistarme con las más grandes economistas disidentes de nuestro tiempo: Varilla, Cerezedo, Clement, Chattaway..., algo va a suceder, algo está sucediendo, y Chile parece estar en el centro gravitacional de numerosos acontecimientos definitivos. Cuando alguien decidió pulsar un botón en Argentina, el país entero se colapsó, con un chasquido de dedos; hay indicios que apuntan a Chile como posible laboratorio experimental que complete su próxima venta territorial masiva y la vacíe de dinero para sacudir las últimas nueces, naciones completas a la venta en manos potentadas apenas humanas, especuladores demoníacos que ya no se molestan en ocultar su rastro, la llegada de un armagedón financiero encubierto que hace que ciertas zonas del planeta comiencen a parpadear como alarmas antisubmarino antes del bombardeo definitivo, aunque no es éste el momento para extenderme. Pronto publicaré en Nueva Economía un suculento artículo que recogerá ésta y otras experiencias...

He visto a Figueroa.
En unas viejas termas al norte de Santiago, cerca de una estación de esquí que permitió que habláramos a veinte metros de altura, en una silla de transporte. Hacía tanto tiempo que no estaba junto a él que apenas sabía cómo comportarme. Edmundo Figueroa, el más inaccesible. Tal vez el más grande de todos.

Recién aterrizado.
La vida sigue su curso. Aunque siento que algo ha cambiado.

10 agosto 2006

23.- ¡Chile!... (hasta el 20 de agosto)

¡Atención, noticia urgente!

He recibido información financiera de verdadera valía e impecables referencias formales, información insoslayable, un auténtico reclamo que no puedo ni debo evitar, por mor del más elemental sentido de la responsabilidad investigadora. Determinados datos hayados en una de mis oscuras y a menudo estériles investigaciones sobre el funcionamiento más esotérico del Sistema Financiero, dirigen mis pasos de manera urgente hacia el sur de Chile, hacia donde parto esta misma noche de forma tan precipitada como urgente.

Allí debo encontrarme con ciertos individuos que, si mis fuentes son correctas, me proporcionarán información clasificada muy valiosa y deseada por mí desde hace años. Edmundo Figueroa me confirma que el soplo tiene buen aspecto y los datos parecen calientes, aunque él, con su entrenado cinismo de superviviente, no se permite la creación interna de grandes expectativas y mantiene la compostura de su provecto carácter con una frialdad que a mí me sobrecoge.

Así pues (de forma inopinada y, en realidad, esperanzadora), me veo obligado a abandonar la puntual actualización de esta humilde bitácora hasta dentro de, tal vez, diez días, podrían ser más, sólo Dios, en su proverbial e infinita omnisciencia, puede saberlo. Un mínimo sentido de la seguridad personal probablemente me impida acceder a Internet una vez en suelo chileno. No es aconsejable. Allí mi pista es seguida por la policía desde hace cuatro años y, si bien no es sencillo que me encuentre con problemas en el aeropuerto, no conviene dejar más rastro que el de mi propia higiene puesta a prueba. Podría estar sometido, como sospecho, a vigilancia electrónica aleatoria, y eso situaría mi ya maltrecha figura en verdaderos problemas, además de hacer volar mis contactos ante mis ojos. Pido a Dios que no sea una nueva trampa de mis obcecados, crueles perserguidores, aparentemente sólo felices cuando sienten que han golpeado mis huesos con renovado acierto.

Estimo un retorno, tal vez enriquecedor, en torno al día 20 del presente (mes de agosto). Hasta entonces, envíen sus preguntas a mi correo personal (martincircomartin@gmail.com) y aguarden con paciencia mi regreso. No se sientan huérfanos ni abandonados, templen su carácter y aprovechen para visitar a algún amigo enfermo o para comer cualquier cosa sin leer el prospecto. Morirán igualmente.

Hasta el 20 de agosto... si regreso con bien.

Recen por mí.

08 agosto 2006

22.- ¿Qué está sucediendo aquí?

Oxidiana, desde España, me envía una de esas irritantes fotos que por algún motivo parecen fascinar a algunos de los lectores de este blog. Nuevamente, el texto que acompaña la imagen (texto que en esta ocasión me niego a repoducir, para evitarles una pérdida inútil de tiempo, mi tiempo) está cruzado de adjetivación épica y pretendida misteriología para, una vez más, mostrar sólo una foto... de molinos.

Amiga Oxidiona y resto de lectores: desconozco la razón por la que parecen fascinarle las fotos de molinos, y no acierto a comprender qué ven de extraño en ellas, pero estoy sinceramente cansado de recibir tales imágenes. Obviamente, todos ustedes proceden de lugares donde

no son usuales este tipo de construcciones, y comprendo hasta cierto punto que puedan sentirse deslumbrados por ellas, pero términos como "misteriosa", "extraña", "sorprendente", "inédita", "increíble"..., se me antojan claramente exagerados al aplicarse a una simple foto de molinos.

Considero que deben tratar de encontrar un blog dedicado a los molinos, estoy convencido de que hay centenares de expertos en molinos en el mundo, y gracias a la relativamente reciente existencia de internet y la solidaria comunidad global desarrollada a su sombra, todos ustedes sabrán dar con ellos con mediana facilidad. Allí serán felices, y podrán girar unos en torno a otros siguiendo las caprichosas directrices del viento...

21.- Coming soon

Bien.
Estoy recibiendo una cantidad realmente desorbitada de mails de todo tipo: de apoyo, amenazantes, sensibles, dignos de un rumiante, extensos (no los leo), breves y emotivos... Mails llegados desde múltiples puntos del planeta, incluso en varias lenguas, algunas de las cuales desconozco incluso por el nombre, de gente en general verdaderamente interesada por los hechos que recoge este humilde blog o, al menos, por los que en un inicio parecía que iba a recoger. Muchos de ellos dicen sentirse, al igual que yo, desbordados por la cantidad de fotos de molinos que aparecen en una bitácora a priori poco relacionada con ellos, pero dicen mostrarse progresivamente más pronpensos a aceptar casi cualquier cosa, pues sienten que sus mentes se ensanchan y sus horizontes se expanden (como la levadura, por usar una metáfora sencilla, o como el Universo).
No obstante, la mayoría de ellos me invita a profundizar en los hechos que, por lo visto, glosará la película llamada "Concursante" que, por lo visto, se estrenará dentro de unos meses y que, por lo visto, la mayoría parece esperar con ansia digna de mejor causa.
Unos han leído mi libro, otros no han podido acceder a él, incluso algunos, aun teniendo acceso a él, han preferido no leerlo, y existe un último grupo que, si bien no tiene acceso a él, tampoco lo leería si lo tuviera. Creo que ésas son todas las combinaciones.

Quisiera anunciar a los seguidores más leales que estoy recopilando algunas de las preguntas más interesantes planteadas por ellos, internautas de mediano criterio, y pronto volveré a publicar una nueva tanda de preguntas y respuestas, tal y como me solicitan especialmente desde el cono sur, uno de los más importantes del planeta.

Así pues, en breve, nueva tanda de preguntas y respuestas. Adelanto que algunas hacen referencia a personajes que aún no han sido mencionados en este modesto blog, y tal vez sean del interés de los más pequeños y los más cortos.

En cuanto a la pregunta de Obi_One, desde Costa Rica: sí, me arde un poquito, pero sólo si aprieto...

06 agosto 2006

20.- Cerca de Villacastín

Saucer33, desde España, me envía el siguiente mensaje solicitanto urgente respuesta...

Estimado Martín Circo Martín: Como veo que es usted hombre experto en estos temas (...), le hago llegar esta sorprendente foto que tomé hace un año cerca de Villacastín (provincia de Ávila), cuando estaba realizando un trabajo de medición con otros compañeros topógrafos para una agencia del Gobierno especializada en (...), nada especial, por tanto.

El compañero que está de espaldas (...) se llama Sebastián, como usted y como yo. Cuando revelé la foto, sinceramente, no podía creer lo que veía. Apenas puedo aguardar para leer el meticuloso análisis que sin duda redactará en su calidad de hombre interdisciplinar, poliédrico, yo casi diría que renacentista (...).
Reciba un afectuoso saludo.


Estimado Saucer33:
Comienzo a cansarme de recibir fotos de molinos. Por favor, dejen de enviarme fotos de molinos. Sólo soy un ex profesor de Historia de la Economía que ni siquiera sirvió para ejercer su trabajo y, aunque me he cultivado en algunas disciplinas complementarias para reforzar mi educación humanística, ninguna de ellas contempla el estudio de los molinos ni nada que tenga que ver con los molinos. Basta ya, pues, de molinos.

19.- Ah, ya

Ya me he acordado de las otras cosas...

El estado de perpetuo adormecimiento que hipnotiza al ser humano y le impide ver la realidad, la búsqueda del placer fatuo, que sólo debiera estar destinado a aquellos que pueden vivir sin él, la transmutación de lo otrora artístico, búsqueda de la belleza profunda transmitida en un nivel apartado de lo racionalista, por lo grotesco, retorcido, perverso, aberrante, la erradicación cruenta y cruel de cualquier conducta
relacionada con el honor, la palabra, la búsqueda de la moral, el progresivo y acaso definitivo alejamiento de nuestra especie de las leyes morales naturales... Libros de usar y tirar, películas hechas por y para subnormales, televisión propaladora de infectas heces, programadora educación de cerebros indefensos, ruido, confusión, disgregación, furia...
Yo reaccioné tarde, es cierto, toda mi vida se vio presidida por el egoísmo infantil, por el temor a la maduración, por el acomodamiento irresponsable al simple fluir de la corriente, renunciando a ver, a pensar, a decidir, a ser. Desperté de golpe. A golpes. La vida me zarandeó y ni siquiera supe aprovechar mi última oportunidad cuando fui brutalmente sacudido por la realidad. La realidad duele, corroe, golpea, hace daño, destroza.

Esas eran las otras cosas...

05 agosto 2006

18.- Extraño mensaje

Hoy he recibido un extraño mensaje anónimo, pero sin firmar (sólo Dios sabe desde dónde), de un tal Frederick, de Holanda...
Sencillamente dice que escribe desde "el país de los tulipanes", sea éste el que sea, y luego añade la foto de un molino. El mensaje no contiene fotos de ningún tipo (es extraño), y en ningún momento se menciona la palabra "tulipanes", ni aun en el encabezamiento (donde sólo aparece una foto), pero desde luego el molino parece dejar claro que la procedencia es, tal vez, la Mancha. ¡Maldito Frederick y el resto de comunicantes, anónimos como él, que día tras día confunden con sus extraños apellidos mi memoria, más y más significada cada vez...!


¡Yo os maldigo y deseo tanto dolor como a los responsables de "Concursante" (una de las películas más valoradas en la lista de "films inéditos que prefiero", la célebre, desconocida lista que diariamente publica Mira Knightly para Film Return cada mes y que, si no publica, va a publicar)! ¡Un día os encontraré a todos, acaso en el infierno, me miraréis implorantes y yo os estrecharé la mano uno a uno!
El mensaje decía (dice), más o menos, lo siguiente:

Estimado Sr. Circo:
¿No es extraño?

¿Extraño? ¿La foto de un molino? ¿Qué puedo hacer ante algo así? No, no, decidme. Reflexionemos un instante acerca del signo de los tiempos...
¿Qué es lo que define la vida del hombre moderno? Nos vemos bombardeados por mensajes publicitarios que nos dicen que compremos muebles que no... pegan. Y por otras cosas, que ahora mismo no me salen. Es...
Es desolador...

03 agosto 2006

17.- SendNoMore envía un fragmento de mi libro

(SendNoMore, desde Venezuela)

Estimado Sr. Circo:

Soy una especie de seguidor fanatizado suyo desde la publicación de "El año del escorpión", que en Venezuela sólo se produjo a mediados del año 2003, ocho meses antes de la operación silent movie llevada a cabo con especial celo por quienes usted ya sabe... Compré sus posters oficiales (uno de ellos, con el torso modélicamente hirsuto y un apache en cuclillas, aún preside mi humilde alcoba), los calendarios, las libretas de aprender a sumar, la colección de tazas, el balón firmado...
Incluso material (lo confieso) no oficial adquirido en Londres por métodos inconfesables y un conjunto de muñecos de edición limitada (aún precintado en su caja de coleccionista) que reproduce la mítica escena en que los dos encargados de seguridad le sacan a rastras de su clase de Historia de la Economía el día de su expulsión de la universidad...
Sólo un coleccionista de Vancouver, también gay, como mi padre, que en paz descanse, tiene una colección más nutrida (lamento el dedo tapando parte del objetivo, pero Dios me bendijo con un total de seis en cada mano y, francamente, no me acostumbro)...

En ocasiones, Sr. Circo, me parece percibir un cierto sarcasmo apenas disimulado en sus palabras, como si quisiera ahogar en cinismo la oscuridad que en realidad preside su existencia ya desde los días previos a su legendaria gesta cuando algo indeterminado, por lo visto, ya se iba oliendo (o, si no usted, su alma). Me he tomado la libertad de seleccionar uno de los pasajes más oscuros de su libro, en mi opinión muy definitorio de una psique enferma y una intolerable (aunque muy comprensible) posición ante la docencia. Creo que eso hará que miles de internautas comprendan mejor la nublada vorágine que era ya su corazón antes de verse embestido por el mayor premio jamás concedido en la Historia de la televisión.

Vamos allá...


EL AÑO DEL ESCORPIÓN

Primera Parte. Capítulo III

Raramente me analizo a mí mismo. Mi nombre es Martín Circo Martín. Tengo treinta y un años, y nunca en toda mi vida he hecho un ejercicio medianamente honesto de introspección. Me da miedo. No quiero hacerlo, porque si lo hago es posible que averigüe que no sé quién soy ni por qué hago lo que hago, por qué soy profesor de Historia de la Economía en lugar de traductor (o intérprete), o payaso en fiestas de cumpleaños, ni por qué soy cobarde y orgulloso en lugar de, qué sé yo, comprensivo y temerario. No quiero bucear demasiado porque tal vez averigüe que no soy nada que tenga ver conmigo y que todo lo que soy es externo, impuesto y automático, tal vez averigüe que tengo el grado de autonomía que tiene el perro cabeceante del salpicadero de un Ibiza, así que prefiero mantener la ficción de que cuento con cierto margen. Ni siquiera busco despertar en una cápsula gelatinosa y arrancarme dolorosamente cables de la cabeza para descubrir que he estado viviendo un sueño prestado y la espesa realidad se abre por vez primera ante mis ojos, a mí me bastaría con encontrar un buen programa, una buena actualización que me permitiera estar al día con los cambios del exterior y dominar un par de aspectos triviales, rasgos agradables de mi carácter, alguna impostación de certezas ajenas para sentir algo menos de zozobra y tener una intuición más borrosa y menos cruel de mi travestida vacuidad. Pero la realidad se abre ante mí todas las mañanas a las nueve en punto de cada día lectivo y me recuerda que ni siquiera puedo moverme si no me tomo antes un café, y he olvidado por qué soy profesor de Historia de la Economía en lugar de fotógrafo o traductor. O intérprete. Hay quien prefiere a los profesores vocacionales con afán de transmitir aquello que aman, con ansias por abandonar el fin de semana para reencontrarse con pupilos sedientos de futilidad y humo. Yo los veo como encomiables autómatas con el único afán de volcar sus repletos cerebros y verterlos en otros más jóvenes y vacíos para garantizar la perpetuación de la infección docente.

Envidio a esos profesores.

Tengo la percepción de mis alumnos que tienen de su público los presentadores de televisión, entes invisibles y a menudo inexistentes a los que, sin duda, no miro, y que importan menos que aquello que les explico. Cada mañana.

Publicado bajo licencia de Havkemore Publishings, © HavBok 2001


Sr. Circo, ¿acojona o no acojona? Porque a mí, desde luego, me acojona. ¿En qué coño estaba pensando? Yo procuraré mantener a mis niños bien alejados de su libro, si no quiero que se suiciden antes de cumplir los diez. Menuda se pondría mi mujer. Apenas puedo esperar para ver la película...


Estimado SendNoMore:
Agradezco sus palabras, que son las mías. ¿Podría enviarme una foto con el póster de su cama? Añoro a aquel indiecito amable e indolente, que ni levantarse quería, por no molestar.

02 agosto 2006

16.- Una sombra

Sigo acumulando decenas de preguntas enviadas, inquietudes que por lo visto atenazan vuestro sistema límbico. Debo ordenarlas, clasificarlas y seleccionarlas. Tal vez deba buscarme un ayudante. Tal vez un inmigrante sin papeles que de paso barra mi apartamento. No podría pagarle, pero él no podría denunciarme. Es justo.

La mayoría quiere conocer más detalles sobre lo que sucedió aunque, por algún motivo, nadie parece estar interesado en cómo estoy ahora. Lo entiendo, a mí me sucede.
Soy una triste sombra de lo que fui y mi carácter, por naturaleza enérgico y arrojado, a pesar de mi natural pasividad, ha ido trocando mi natural alegría en una cierta amargura, tan natural en mí, que poco a poco ha minado mi carácter de mierda. ¿Puede una película plasmar un estado de ánimo tan variable? La respuesta es: sí, puede, ¿Podrá hacerlo "Concursante"? No. ¿Por qué? Porque es una película española. ¿Eso qué tiene que ver?, preguntarán los internautas peruanos. Yo a ellos no les he faltado al respeto en ningún momento y ya ven... Déjenme aclararles, sin otro ánimo que el didáctico, que el cine español constituye un género en sí mismo, y eso estimula la precognición.

Despejaré vuestras dudas antes o después, es una deuda sagrada contraída con vosotros pero, como dijo Moisés al entrar en el desierto volviéndose hacia el pueblo elegido con un guiño no exento de picardía: "ahora no nos vayamos a precipitar"...

Selecciono hoy, no obstante, una única pregunta:

Fimoso, desde Argentina:
¿Por allá qué tiempo tienen?

¿Entendéis ahora a qué tipo de fuerzas debo enfrentarme?...


15.- Mejor

Ya estoy mejor.

14.- Hoy

Hoy siento una suerte de vacío emocional que me empuja a la tos. No es depresión, nunca me he sentido deprimido, ni en mis días más oscuros, aquéllos en que la locura (tal vez inédita cordura) nubló (o despejó) mi mente y perdí todo tope o referencia abalanzándome a galope tendido sobre gigantes que no existían (o sí existían, porque es que eso, según). Hoy no estoy seguro de nada, no hay certezas, no hay seguridades. No es depresión, es vacío. Es como vacío.

No sé.

01 agosto 2006

13.- Preguntas y respuestas

Comienzo a recibir preguntas bien concretas y sucintas a través del mail, tal y como solicité. Agradezco profundamente los mensajes largos llenos de sentimiento y empatía, pero no los leo. He aquí una selección de algunas preguntas que sin duda resolverán las dudas de muchos:

(Blockbuster, desde Agentina)
¿Es cierto que ganó más de 300.000 dólares en un concurso español de televisión?

No, no lo es. No exactamente. Gané premios "valorados en" 300.000 euros (entonces, 500 millones de pesetas), pero ni un solo billete. Ése fue el principio de todo. El final de todo.

* * *

(Serendipia, desde España)
Yo también veía "El gran catálogo", me encantaba ese concurso. ¿Le pasó a alguien más lo mismo que a usted?

No, a nadie. En quince años de emisión sólo yo gané "El gran catálogo" al completo, la suma del listado total de premios, el escaparate en pleno: una avioneta monomotor de cuatro plazas CESSNA-180 valorada en 210.000 euros, una enorme casa nobiliaria, un Toyota Landcruiser, un Nissan Pathfinder de "tres y medio", un Audi TT Coupé, una Kawasaki 1100
de seis velocidades, un barco Ferretti blanco y azul, colecciones de grabados de Goya, de Doré, muebles, lámparas, trajes, zapatos, películas, equipos de música, accesorios para la cocina...
El Gran Catálogo, la suma de todos los premios que concedía el programa... Mi ruina.

* * *

(Juanito_Ito, desde España)
¿Se arrepiente de haber ganado el concurso?

Cada día, cada hora del día, cada segundo de la noche...

* * *

(Sendero, desde Perú)
¿Es cierto que tuvo problemas con Hacienda?

¿Problemas? ¿Tuvo problemas Abel con Caín? ¿Tuvo problemas Polonia con Hitler? No, no tuve problemas. Sufrí una persecución sanguinaria y sistemática...

* * *

(Tiffon33, desde Chile)
¿Cree que el Mossad estaba implicado?

¿Es usted tonto? Perdone, ¿es usted tonto?

* * *

(Sarandon, desde el Reino Unido)
En veces encuentro problema para dormir, ya sabe, en el cama. Que toma usted para el relax?

¿Cómo?

* * *

(Orzowei, desde España)
Yo asistí a una conferencia de Edmundo Figueroa. Creo que éramos tres en la sala, incluyéndole a él. Fue increíble, reveladora, una epifanía. Apenas desperté, comencé a aplaudir. Recuerdo que tuvo que sacarme de la sala un encargado de seguridad. Para entonces, ya éramos cuatro. Dicen que jamás admitía visitas ni se comunicaba con el mundo, salvo a través de sus conferencias... ¿Es verdad que usted le trató personalmente?

Sí, lo es. Él me enseño todo lo que sé. Antes miraba a mi alrededor y no me enteraba de nada. Ahora, veo. Ahora, ando. No sabe cómo lo lamento.

* * *

(Edwina, desde Ghana)
Siento lástima por usted. Leo cada día su blog y siento lástima.

¿Ah, sí? ¿Tienen ordenadores en Ghana? ¿Es "lástima" el término que usan para decir "hambre"? Búsquese una web de atardeceres...

* * *

(St_Germain, desde Bruselas)
Creo que da por hecho que todo hemos leído el libro, y no es así. Yo recuerdo vagamente telediarios de la época, pero no qué sucedió exactamente. ¿No cree que vendría bien que recordara algunas cosas?

Trato de olvidar.

* * *

(Fantoche, desde España)
¿Le reconforta recibir tantos e-mails interesándose por usted?

No.

* * *

(Fantoche, desde España)
¿No?

No.

12.- Edmundo...

Hasta ahora no ha mencionado la figura de Edmundo Figueroa. ¿Sigue en contacto con él?
Atentamente,


Palimpsesto
(elrincondelvago.com), España

Edmundo Figueroa, ¿eh? El bueno de Edmundo. En cierto modo, arruinó mi vida. Si no le hubiera conocido, tal vez hoy... Tal vez...

Es muy tarde. Necesito descansar un poco.

Tal vez mañana... Sí, tal vez mañana.

11.- Respuestas para Mindanao, Aki, Chiviripuesta...

Aki (de Perú), Mindanao, Chiviripuesta (ambos de España) y otros amables confidentes (en torno a los 50 o tal vez 60) me preguntan a través del mail dónde pueden obtener mi libro...

La respuesta es sencilla: no podéis. Es triste, es duro, es decepcionante, pero es así. No podéis. Qué más quisiérais vosotros. Una orden administrativa emitida por un subdelegado interterritorial, marioneta obediente de uno de los más oscuros brazos del FMI, la retiró de las estanterías aduciendo que suponía una violación técnica del expediente BS-2534/II de uno de los más crípticos tratados intercomerciales que se recuerdan desde el fin de la II Guerra Mundial.

No digo que no, pero acogerse a un tecnicismo pueril como ese demuestra que fue un acto de pura obcecación. En un solo día, los montones de ejemplares de "El año del escorpión" menguaron en los escaparates como mengua el montón de arena de la parte de arriba de esos relojes de arena que tienen un montón de arena arriba y otro montón de arena abajo, y el montón de arriba mengua mientras el de abajo, lo admito, crece... Fue descorazonador.

En ese momento no disponía de capital suficiente para iniciar una batalla administrativa, y me encontraba exahusto y más que escarmentado después del feroz duelo que libré contra el Sistema Financiero y sus representantes en la tierra en los días de la heróica y pírrica reacción que sacudió los cimientos de la lógica tras el abandono de Laura (a quien aún recuerdo en mis noches más confusas), así que mi pequeña casa de alquiler (todos recordarán cómo perdí la mía a raíz de la debacle del concurso) pronto se vio inundada por miles y miles de libros devueltos, que quemé o simplemente regalé (sobre todo quemé).

Alguna vez he estado tentado de vender "El año del escorpión" en formato pdf a través de la Red, pero enseguida me veo sumido en la melancolía y entonces salgo a la ventana y grito, y grito, y grito, y luego ya no sé en qué estaba pensando.

De momento, y aún a riesgo de parecer (en un examen superficial) incoherente, lo que recomiendo de verdad es ver la película. Por lo visto está muy bien.

31 julio 2006

10.- La dulce Francia

Éste es el primer correo que he seleccionado para inaugurar la sección de respuestas en el blog. Por supuesto, es un extracto con lo más relevante, una vez eliminadas referencias que no tienen el menor interés para ustedes ni, se lo aseguro, para mí. Es representativo de otros muchos redactados en un tono similar y con inquietudes parecidas...

(Centinel, desde Francia):

Estimado Sr. Circo:
le escribo desde París, ciudad en la que vivo desde hace apenas unos años. En realidad, siempre he vivido en Béjar, pero (...). Recuerdo de forma bastante vívida los sucesos que usted reseña, aunque no he leído su libro que, sin embargo, he regalado tres veces...

Hace años, cuando ganó usted el concurso de televisión, seguí con verdadera avidez su relato a través de los periódicos y noticiarios, supongo que por la empatía que me producía al estar mi padre pasando por una situación muy similar, razón por la que ahora está en la cárcel. En realidad, la situación no era completamente idéntica, por mor de la exactitud, ya que usted ganó un concurso, mientras que él atracó una gasolinera, pero hay paralelismos evidentes en el comportamiento de una sociedad que no sabe acoger a los suyos. ¿Usted ha matado a alguien? Mi padre sí, y así es como se lo pagan. ¿No cree que algo va mal cuando la venganza social parece ser la única respuesta a lo que sólo son llamadas desesperadas de ayuda? Actualmente, no puedo volver a España a visitar a mi padre, porque el clima es mejor aquí y porque allí me arrestarían en cuanto pisara el aeropuerto, yo también tengo mis (...), pero si alguna vez viene usted a Francia, no dude en visitarme; actualmente vivo en (...), no muy lejos del famoso (...), y en estos momentos llevo puesto (...). Afortunadamente, el piano me permite evadirme de la realidad, dejando discurrir mis veloces manos sobre sus teclas de forma, lo admito, aleatoria, pues no soy una persona cultivada. Atentamente, reciba mis más profundos (...)

Estimado Centinel, o como quiera que se llame usted en una vida real que sólo puedo imaginar como miserable y ejemplarmente triste:
Obviamente, es usted un enfermo. Siento verdadera pena por los franceses, un pueblo modélico en tantos aspectos. Por favor, la próxima vez que sienta el impulso de enviarme otro mail, deje caer con cierta fuerza sobre sus dedos la tapa de ese piano que tanto consuelo le ha sabido procurar en el pasado.

9.- Política de contestación de mails

Ante el literal desbordamiento al que mi correo se está viendo sometido, creo útil aclarar mi política al respecto. NO RESPONDO DIRECTAMENTE MAILS, repito: no respondo directamente mails. Sería sencillamente imposible hacerlo, y mi naturaleza progresivamente autárquica tampoco supone un estímulo.


Excepcionalmente, he hecho algunas aclaraciones similares a la presente vía mail, sólo a un par de decenas de remitentes especialmente amables, sobre todo del extranjero, pero este rasgo de debilidad no volverá a producirse. Aceptaré cualquier tipo de pregunta dirigida al mail, sí, pero el presente blog será el medio natural de comunicación con el mundo. Mi actual confianza en cualquiera que no sea yo mismo no da para mucho más. Sólo aquí publicaré las respuestas pertinentes a las preguntas que estime más reveladoras. Indicad el nombre con el que queréis ser identificados y el país de procedencia.

30 julio 2006

8.- Algo se mueve

Vaya, llevo un solo día con el blog en marcha y ya se ha organizado todo un pequeño revuelo. Al abrir mi correo esta mañana, me he encontrado con nada menos que 63 mails de extensión variada provenientes de sujetos del más diverso pelaje preguntando todo tipo de cosas sobre mí, sobre la película o sobre la veracidad de mis afirmaciones.

El blog ha recibido más de 300 visitas en menos de 24 horas, y tampoco mi teléfono se ha visto ajeno a la polvareda. Incluso he concedido una entrevista (la primera en cinco años) al tercer medio digital especializado en cine más visitado de toda Sudamérica. También en España he recibido llamadas desde una emisora nacional, pero me he sentido demasiado desbordado. Como los hombres de las series, no estoy seguro de querer ir tan deprisa.

No obstante, incluyo un extracto de la entrevista publicada. Tal vez aclare algunas dudas...
WALTER DÍEZ: (...) entonces podría decirse que está contra la película...
MARTÍN CIRCO MARTÍN: No estoy contra esta película en concreto, estoy contra el cine en general. Estupidiza a la gente, estupidiza a todo tipo de estúpidos, crea patrones de conducta ficticios, fantasiosos, establece metas inalcanzables, la realidad nunca responde a los códigos que, a causa del cine, son injertados como focos infecciosos en los débiles cerebros de quienes apenas merecen el título de sapiens, ni siquiera he visto "Concursante", no puedo imaginar...
WD: Un momento, un momento, no tan deprisa... ¿Quiere decir que no ha visto la película?
MCM: ¡Nadie ha visto la película! Que yo sepa.
WD: ¿Entonces cómo puede insinuar...?
MCM: ¡En ningún momento he dicho que he visto la película! ¿Usted tampoco sabe leer? Creo que en el blog dejo bastante claro ese punto. Leí, hace cosa de dos años, una primera versión, un guión, probablemente incipiente, pero más que suficiente para sentirme insultado.
WD: ¿En qué sentido? ¿Se ve su imagen malparada?
MCM: No, no se ve malparada. No exactamente. Sencillamente no puedo evitar sentir que mi vida será banalizada por un reduccionismo tan...
WD: Pero las diferencias son inevitables, ¿no? Es una película
MCM: Perdone, ¿quiere usted responder por mí? ¿Quiere que le llame yo?
WD: Perdone, sólo trataba de...
MCM: ... Porque si quiere que le llame yo, le llamo.
WD: Está bien, está bien. Lo siento. Lo formularé del siguiente modo: ¿por qué vendió los derechos de su libro?
MCM: ¡Porque necesitaba el dinero!, ¿no ha leído el libro?
WD: Para serle sincero, estaba esperando a que estrenaran la película.
MCM: ¡Necesitaba el dinero!
WD: Claro, claro, lo entiendo. Pero debe entender que si decide vender los derechos...
MCM: Perdone, ¿es usted periodista o el estúpido picapleitos de la productora?
WD: ... Y si los hechos no se ven seriamente distorsionados...
MCM: ¡Me matan! ¡En el guión que leí moría de una forma absurda y cruel! ¿Le parece a usted que estoy muerto?
WD: ¿Puedo serle sincero?
MCM: ¿Sabe? Creo que voy a colgar.
WD: ¡Un momento, un momento! ¿Podríamos seguir con esto otro día?
MCM: Otro día, sí, ahora voy a...
WD: ¡No, no cuelgue!, aguarde un instante... ¿puedo hacerle una última pregunta?
MCM: Acaba de hacerlo.

29 julio 2006

7.- Y una última cosa por hoy...

¿De verdad soy el único al que le parece raro que haya que leer los blogs de abajo a arriba? ¿Ésa es la forma lógica de seguir una cronología? Por otro lado, mis recuerdos tienen el orden que tuvo mi vida, y ése es el tipo de orden que sigue un niño al vestirse. Harold Pinter decía que el pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas que recuerdas, te convences de que recuerdas o pretendes que recuerdas. Trato de explicar qué sucedió, pero conviene tener claro que ni siquiera sé quién era Harold Pinter.
Llevo casi treinta horas sin dormir. Me voy a la cama.

¡Y por favor, dejad de enviarme mails preguntándome por "Concursante"!

6.- Yo estoy, desde luego, vivo

Era una "primera versión", tal vez me hayan indultado, según Travelling tuvieron que hacer más de diez versiones diferentes, doce, catorce. Obviamente, no sabían lo que estaban haciendo. Yo escribí mi libro de un tirón y estuvo en el centro de gravedad de los escaparates durante casi diez meses. Aún vivo de eso, aunque no hice el mejor trato del mundo (entonces SÍ QUE necesitaba el dinero). Así que huelga decir que no estoy muerto. No del todo, al menos. Y ese título horrible. "Concursante"...

5.- "Diferente"...

Estaban tan satisfechos de sí mismos... El director engolaba la voz y me miraba con esa expresión irritante de "sé algo que tú no sabes...; tienes cáncer, verdad? YO podría curarte..." Soy también el guionista, decía, escribir es muy importante para MÍ, montar es muy importante para MÍ, YO llevo tres años detrás de esto, el cine es MI vida, YO amo a Scorsese, YO amo las uñas que se corta Scorsese, la vida es un rectágulo, me quedo a ver los créditos, quiero acostarme con Hitchcock, toda esa basura de preadolescente viviendo en una serie. No paraba de mirar alrededor, supongo que buscando su propia cuchara. ¡Céntrate, ¿quieres?!


Hablaba y hablaba, decía que iba a hacer una película arriesgada, novedosa, diferente... ¿Diferente a qué? ¡Es mi vida! ¡Todo está en mi libro! Salvo lo que no estaba, claro, lo que había añadido "por motivos dramáticos". ¿Por motivos dramáticos? ¿Me has jodido más de trescientas páginas de libro y ahora crees que hay que añadir algo? ¡Si ahora te das cuenta de que hay que añadir tal vez tenías que habértelo pensado dos veces antes de cortar nada! ¿Te parece poco dramático lo que sucedió? Pequeños cambios, dijo. Nada sustancial. Licencias. Para hacerlo divertido. ¡Me mata, joder, en el guión me mata, acaba conmigo! ¡¿Es ésa la idea que tienes de algo divertido?! ¡A mí no me hace tanta gracia, especie de cretino con coleta quiero-acostarme-con-Hitchcock! ¡Cuando quieras, quedamos e introducimos algo de dramatismo en TU vida!

4.- No fue así

Desde la productora me hicieron llegar un guión, una primera versión, diciéndome que valorarían mucho mi opinión, mis ideas, que querían mi energía, blablablá, blablablá..., mi sangre, querían. Me pagaban una mierda y además pretendían que les hiciera el trabajo. Aunque tal vez sólo creían estar siendo amables, porque nadie volvió a llamar. El guión era estúpido, banal, como todos los guiones, habían reducido mi vida a la mínima expresión, la habían trivializado, habían condensado mi historia en menos de cien páginas, habían hecho un guión entretenido, dinámico, trepidante, innecesario. Habían eliminado mi título y lo habían llamado "Concursante". Ya sé que en el cine se adapta todo, que sólo tienen un par de horas para contar lo que sea, que hay que simplificar, hay que hacerlo arrebatador. La vida no es arrebatadora. La muerte, en todo caso.

3.- "Concursante"

Ni siquiera me gusta el cine. Vi al director de la película una sola vez (mi impresión fue, como mínimo, mejorable, hablaré de ello cualquier día), y conocí al actor, Leonardo Sbaraglia, el guapo de una serie de abogados o no sé qué, en una cena a la que me invitó para conocerme personalmente, decía. Al menos buscaron un argentino. Todo era un poco raro, no me sentía completamente cómodo, me miraba, estudiaba mis gestos. El resto del tiempo se miraba a sí mismo en una cuchara para ver si estaba bien peinado. Era suave y moderadamente agradable, con la maleta de actor a cuestas, no a la guerra y todo eso, el completo. Creo que no escuchó una sola palabra de lo que decía, sólo cómo lo decía. Me miraba las manos, me hacía repetir frases, tomaba notas mentales o en una servilleta. Odio a los actores. Antes no lo sabía, ahora sí. Arrastraba la voz, sonreía de lado, supongo que creía que me estaba enamorando o algo así. Admito que guardamos un cierto parecido físico, ojos claros y todo eso, aunque yo soy más alto. Es sorprendente lo bajo que es todo el mundo en persona. Incluso yo soy más bajo en persona. Actores...

2.- La película

Sobre mi concurso ya lo saben todo, me vieron en los periódicos durante semanas, no es necesario que tratemos ese punto. Pocos se acuerdan de mi cara y maldito el interés que tengo en refrescarles la memoria, pero la mayoría recuerda, más o menos, qué sucedió.

Lo que me ha empujado a abrir esta bitácora y trascender mi habitual elaboración de libelos autoeditados es conocer a través de las revistas de cine que acaba de darse por finalizada la post producción de "Concursante", la película que comenzaron a rodar el pasado invierno basándose en aquellos hechos.

Desde hace casi un año, tal vez algo más, la gente ha decidido que es una buena idea inundar mi correo con mails preguntando si la película está autorizada por mí o si he colaborado de algún modo en su realización, como asesor o lo que sea. En realidad no sé demasiado de ella y no estoy seguro de querer saber nada. Contactaron conmigo hace unos tres años interesándose por los derechos de "El año del escorpión". Necesitaba el dinero y los vendí. Muy baratos. Los productores eran novatos, el director era novato, pero por lo visto en la escuela enseñan todo lo que hay que saber sobre la desesperación, porque ni parpadearon cuando cerraron el segundo peor trato de mi vida.

Ya he dicho que necesitaba el dinero.

1.- Para empezar

Nací en Argentina hace ya algún tiempo, aunque llevo muchos años, demasiados, en España. No recuerdo mucho sobre mi infancia ni, en realidad, sobre nada en general, aunque sí sé que soy moreno, sobre ese punto puedo ser bastante rotundo, siempre he sido moreno, como mi padre, que murió cuando yo era pequeño dejándome algo en que pensar para el resto de mi vida. Mi madre aún vive, en Buenos Aires, con su tercer marido, una larga historia, y la quiero más ahora que no la veo. He tenido varias novias, un único amor, ninguna mascota y algunos discos. Soy licenciado en Historia de la Economía por la UNICEN, algo que no significa mucho ni siquiera allá, aunque hace tiempo que me retiré. Que me retiraron. Ahora hago esto y lo otro, especialmente lo otro, y dedico el resto del tiempo a escribir para revistas de economía de casi nula circulación. Mido algo más de metro ochenta y peso algo menos de 73 kilos. No muy mal. El resto ya lo saben. Y si no, compren mi libro. No me vendrá mal.